Primera y segunda regencias

Análisis de los primeros años de gobierno provisional en el Imperio Mexicano desde 1821 hasta 1823.

09/04/2024 · Actualizado: 24/07/2026

Primera y segunda regencias
Agregar en Google
Agrega a Historia Mexicana a tus fuentes preferidas en Google

El 28 de septiembre de 1821 se instaló un gobierno provisional que estableció una Monarquía parlamentaria bajo el Plan de Iguala, con Agustín de Iturbide como presidente y cuatro consejeros. Este período marcaría la transición inicial hacia la independencia de México.

El artículo abordará los primeros dos períodos de regencia en el nuevo imperio mexicano, desde 1821 hasta 1823, centrándose en las dinámicas políticas y militares que se desarrollaron durante este tiempo. Se analizarán las decisiones tomadas por la Regencia, los conflictos con el Congreso Constituyente y las divisiones internas que amenazaban la estabilidad del nuevo gobierno.

Contenido

Desarrollo

La ley del 17 de noviembre de 1821, expedida por la Junta Gubernativa para convocar a la conformación del Congreso Constituyente; asumirá formalmente que las zonas que la ratifican serán las integrantes del Imperio. De ello se desprendió que el naciente país lo componían veintiún provincias: Las 17 provincias y los dos territorios (Las Californias y Santa Fe de Nuevo México) que conformaron la Nueva España, además de la provincia de Chiapas (integrante en ese momento de la Capitanía General de Guatemala) y la Capitanía General de Yucatán, elevada a rango provincial, igual que los territorios del norte. [123] [124]

El 5 de enero de 1822 la antigua Capitanía General de Guatemala (que incluía, además de la ya incorporada Chiapas —el Soconusco y las actuales Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica—), cuyos territorios componentes habían declarado su independencia el 15 de septiembre de 1821, proclamó su adhesión al Plan de Iguala y los Tratados de Córdoba, y en consecuencia su incorporación plena al Imperio Mexicano. [123] [124]

El 13 de febrero de 1822, España rechazó los Tratados de Córdoba y por consiguiente, se negó a aceptar la independencia del nuevo país y mandar a un monarca para gobernar México. [125] El 24 de febrero de 1822 se instaló el «Congreso Constituyente del Imperio», que consistía en ciento uno diputados; nombraron como presidente del Congreso a Carlos María de Bustamante. [126]

Cuando llegaron las noticias a la capital, el Congreso y la Regencia entraron en conflicto casi de inmediato, pues el primero se había proclamado «único representante de la soberanía nacional». Luego de un conflicto interno breve, se relegaron los poderes del gobierno provisional: el poder ejecutivo a la Regencia, el legislativo al Congreso y el poder judicial a los tribunales del Imperio. [127]

A principios de marzo de 1822 las tensiones entre el Congreso y la Regencia (liderada por Agustín de Iturbide) se volvieron cada vez más evidentes cuando estos discutían sobre el número apropiado de efectivos del Ejército Imperial y la acusación de Iturbide sobre ser un traidor; al final, se solucionaron ambos asuntos después de varias discusiones. [128]

Mientras hubo discusiones políticas, una contrarrevolución española había iniciado al sureste de la capital. Sin embargo, se nombró a Anastasio Bustamante al mando de cuatrocientos hombres para apagar ese levantamiento. Esta pudo ser derrotada cuando los hombres de Bustamante contuvieron el movimiento español en Cuautla que había salido de Texcoco. [129]

Cuando resultaron victoriosos, el Congreso felicitó a la Regencia, sin embargo, se llegó al consenso de reformar esta última con el cambio de tres de sus integrantes. El 11 de abril del mismo año se disolvió la regencia y se transformó en la «Segunda Regencia del Imperio». Los miembros fueron Agustín de Iturbide (presidente), José Isidro Yáñez, Miguel Valentín y Tamayo, Manuel de Heras Soto y Nicolás Bravo, siendo integrados estos últimos tres en reemplazo de los anteriores. [128]

A principios de mayo de 1822 las tensiones entre el Congreso y la Regencia se habían vuelto a presentar. Durante una lectura de un documento en una sesión del Congreso, se había filtrado en el mismo un enunciado donde se mencionaba que se debía de adoptar un «sistema republicano parecido a la de otros países que habían logrado su independencia de España»; esto rompía con lo acordado en los Tratados de Córdoba, que establecía que en el caso de que los aspirantes españoles a la corona mexicana la rechazaran (cosa que había ocurrido hacía unos meses), el congreso debía de nombrar a un nuevo monarca, sin especificar si este podía ser europeo o mexicano; los diputados sospecharon que esto había sido causado por Bravo, por lo que se hizo evidente que ya no apoyaba a Iturbide. [127]

Además, la división del Ejército Imperial también se había hecho evidente: entre los generales que apoyaban a Iturbide se encontraban Anastasio Bustamante, Antonio López de Santa Anna y Luis Quintanar; entre los generales que estaban en contra de este destacaban Miguel Barragán, Guadalupe Victoria, Pedro Celestino Negrete, Nicolás Bravo y Vicente Guerrero. [128]

En la noche del 18 de mayo de 1822, un grupo de soldados simpatizantes de Iturbide comenzaron a vitorearlo en la capital del país; el sargento Pío Marcha hizo tomar las armas a la tropa de su cuartel. El grupo se lanzó a la calle proclamando a Iturbide como «Agustín I»; parte de la población se unió al grupo. El coronel Rivero irrumpió en el teatro, e Iturbide proclamó que el pueblo

Conformación del Imperio y adhesión territorial

y adhesión territorial

En 1821, la ley del 17 de noviembre, expedida por la Junta Gubernativa para convocar a la conformación del Congreso Constituyente, estableció formalmente que las zonas que ratificaran dicha ley serían integrantes del nuevo Imperio. Este acto sentó las bases para un país compuesto por veintiún provincias: las 17 provincias originales de Nueva España y los dos territorios de Las Californias y Santa Fe de Nuevo México, además de la provincia de Chiapas (integrante en ese momento de la Capitanía General de Guatemala) y la Capitanía General de Yucatán, elevada a rango provincial. [123] [124]

El 5 de enero de 1822, la antigua Capitanía General de Guatemala declaró su adhesión al Plan de Iguala y los Tratados de Córdoba, proclamando su incorporación plena al Imperio Mexicano. Este hecho amplió el territorio del nuevo país, incluyendo las actuales Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, que se sumaron a la naciente monarquía. [125]

Las provincias que formaban parte del nuevo imperio variaban en tamaño y riqueza, desde las extensas tierras de Las Californias hasta el pequeño pero estratégico territorio de Chiapas. Cada una de estas regiones contribuyó a la conformación de un país diverso y complejo, con diversos intereses económicos y políticos que se verían en los años siguientes.

La conformación del Imperio Mexicano en 1821 mediante la ley del 17 de noviembre de 1821 estableció formalmente veintiún provincias: las 17 originales de Nueva España, Las Californias y Santa Fe de Nuevo México, Chiapas y Yucatán. El 5 de enero de 1822, la antigua Capitanía General de Guatemala también se adhirió al Imperio, incluyendo a las actuales Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica. Este proceso sentó las bases para un país diverso y complejo, con regiones que variaban en tamaño y riqueza, cada una con sus propios intereses económicos y políticos.

Respuesta española e instalación del Congreso Constituyente

En febrero de 1822, España rechazó los Tratados de Córdoba, firmando así un severo golpe a las aspiraciones mexicanas de independencia. Este acto se produjo después que el Congreso Constituyente, conformado por ciento uno de sus miembros, se instalara formalmente con la presidencia de Carlos María de Bustamante. El rechazo español sentó las bases para un conflicto diplomático y político entre los nuevos gobernantes mexicanos y el antiguo metrópoli.

Durante la sesión inaugural del Congreso Constituyente, se discutieron temas cruciales como el número de efectivos del Ejército Imperial. La tensión entre el Congreso y la Regencia, liderada por Agustín de Iturbide, fue creciente, reflejando las divergencias sobre el sistema político a adoptar. El Congreso, que se proclamó "único representante de la soberanía nacional", entró en conflicto con la Regencia, lo que llevó a un breve enfrentamiento interno.

La instalación del Congreso Constituyente coincidió con el inicio de una contrarrevolución española al sur de la capital. En respuesta, se nombró a Anastasio Bustamante para contener este levantamiento, destacando su habilidad militar en la derrota de las fuerzas españolas en Cuautla.

El 13 de febrero de 1822, España rechazó los Tratados de Córdoba y se negó a aceptar la independencia del nuevo país. Esto marcó el inicio de una política española que buscaba mantener su influencia sobre las ex colonias iberoamericanas. El 24 de febrero, el Congreso Constituyente comenzó sus sesiones oficiales.

El rechazo español y la formación del Congreso Constituyente sentaron las bases para un nuevo orden político en México, donde el poder se dividió entre el Congreso y la Regencia. La instalación del Congreso con Bustamante como presidente reflejaba los cambios en el panorama político mexicano tras la independencia.

En resumen, el rechazo español a los Tratados de Córdoba y la formación del Congreso Constituyente sentaron las bases para un nuevo orden político en México, marcando el inicio de una nueva etapa en la historia del país.

Conflictos entre Regencia y Congreso

Conflictos entre Regencia y Congreso

En febrero de 1822, el Congreso Constituyente del Imperio, conformado por ciento uno de sus miembros, se instaló formalmente con la presidencia de Carlos María de Bustamante. Este acto sentó las bases para un conflicto político entre el poder legislativo y la Regencia, liderada por Agustín de Iturbide.

El Congreso se proclamó "único representante de la soberanía nacional", lo cual implicaba una competencia directa con la Regencia en cuanto a la administración del país. Luego de un breve conflicto interno, se relegaron los poderes del gobierno provisional: el poder ejecutivo a la Regencia, el legislativo al Congreso y el poder judicial a los tribunales del Imperio.

A principios de marzo de 1822, las tensiones entre el Congreso y la Regencia se volvieron cada vez más evidentes. Estas discusiones se centraron en temas como el número apropiado de efectivos militares para el Ejército Imperial y la acusación de Iturbide contra los miembros del Congreso, quienes lo calificaban de traidor. A pesar de estas disputas, ambos asuntos fueron resueltos después de varias discusiones.

Conflictos internos en el poder

Durante las sesiones del Congreso, se filtró un documento que mencionaba la posibilidad de adoptar un "sistema republicano parecido a otros países independientes". Este enunciado rompía con lo acordado en los Tratados de Córdoba y generó sospechas entre los diputados. La división política se hizo más evidente, con el surgimiento de dos facciones principales: los monárquicos que seguían aspirando a cumplir los tratados, y los republicanos que simpatizaban con la idea de un gobierno republicano.

La mayoría de los republicanos formaba parte de una secta masónica. En una reunión de esta organización, se exploró la posibilidad de levantarse en armas contra Iturbide para impedir su posible ascenso al trono. Estas noticias llegaron a Iturbide, quien reaccionó rápidamente.

el actor mencionado

En la noche del 18 de mayo de 1822, un grupo de soldados simpatizantes de Iturbide comenzaron a vitorearlo en la capital. El sargento Pío Marcha tomó las armas y proclamó a Iturbide como "Agustín I". Parte de la población se unió al grupo, y el coronel Rivero irrumpió en el teatro donde Iturbide proclamó que el pueblo y guarnición lo habían "nombrado emperador". Esta afirmación tuvo un gran recibimiento entre los habitantes de la ciudad.

Ante tal situación, el Congreso se vio obligado a convocar una sesión extraordinaria. Junto a un séquito de seguidores, Iturbide se presentó a esta reunión, lo que obligó al Congreso a hacer una "reunión pública". Los diputados discutieron el asunto en medio de gritos y finalmente votaron, con 67 sufragios a favor y 15 en contra. A pesar de que la decisión no fue definitiva, Iturbide ganó, y al día siguiente votaron los restantes diputados ratificando su victoria.

Este conflicto sentó las bases para un nuevo período político, marcado por la consolidación del poder de Iturbide como emperador.

Derrota de la contrarrevolución española

Derrota de la contrarrevolución española

En septiembre de 1822, una contrarrevolución española inició al sureste de la capital del país. Este levantamiento se desarrolló en un contexto de tensión política y militar, donde las fuerzas monárquicas y republicanas estaban en conflicto. Sin embargo, el Congreso Constituyente y la Regencia, liderada por Agustín de Iturbide, no podían desviar su atención del enfrentamiento interno.

El 28 de septiembre, un grupo de españoles comenzó a levantarse al sureste de la capital, poniendo en jaque el orden establecido. Este movimiento contrarrevolucionario se desarrollaba en un momento crítico para las relaciones entre México y España, después que este último rechazara los Tratados de Córdoba. La respuesta inmediata del gobierno fue designar a Anastasio Bustamante al mando de cuatrocientos hombres para sofocar el movimiento.

Bustamante asumió la tarea con determinación. En febrero, cuando las noticias del levantamiento llegaron a la capital, él y sus hombres se movilizaron rápidamente hacia el sur. Su misión era contener el avance de los contrarrevolucionarios en Cuautla, un pueblo que había sido tomado por los españoles desde Texcoco.

La batalla en Cuautla fue intensa y duró varios días. Los hombres de Bustamante lucharon con valentía para repeler las fuerzas contrarrevolucionarias. El resultado final fue una victoria decisiva para el ejército mexicano, que logró contener la expansión del movimiento español en la región.

La derrota de los contrarrevolucionarios sentó las bases para un período de mayor estabilidad política y militar en México. El éxito de Bustamante no solo demostró la firmeza del gobierno en enfrentar amenazas internas, sino que también reafirmó el control del Congreso Constituyente sobre el país.

Reforma y disolución de la Primera Regencia

En abril de 1822, las tensiones entre el Congreso Constituyente y la Regencia se volvieron evidentes, llevando a una reforma en la composición de esta última. El Congreso, que había proclamado ser "único representante de la soberanía nacional", entró en conflicto con la Regencia liderada por Agustín de Iturbide sobre el número apropiado de efectivos del Ejército Imperial y acusaciones de traición. Estas discusiones se resolvieron mediante negociaciones, pero no pudieron evitar que las diferencias persistieran.

El 11 de abril, la regencia fue disuelta para transformarse en la "Segunda Regencia del Imperio". Los nuevos miembros fueron Agustín de Iturbide (presidente), José Isidro Yáñez, Miguel Valentín y Tamayo, Manuel de Heras Soto y Nicolás Bravo. Estos reemplazaron a tres integrantes anteriores: Juan O'Donojú, Manuel de la Bárcena y Manuel Velázquez de León y Pérez.

Esta reforma en la regencia se produjo después que el Congreso Constituyente hubiera nombrado a Carlos María de Bustamante como su presidente. La disolución de la regencia sentó las bases para un nuevo gobierno provisional, adaptándose a los cambios políticos del momento.

Polarización política y militar en el ejército

A principios de marzo, las tensiones entre el Congreso y la Regencia se volvieron cada vez más evidentes cuando estos discutían sobre el número apropiado de efectivos del Ejército Imperial. Además, se acusaba a Iturbide de traición. Estas discusiones sentaron las bases para una división clara entre monárquicos y republicanos en la sociedad mexicana.

El documento filtrado en una sesión del Congreso mencionaba adoptar un sistema republicano parecido al de otros países que habían logrado independencia de España. Este hecho rompió con lo acordado en los Tratados de Córdoba, lo que generó sospechas entre los diputados y evidenció la creciente polarización política.

Entre los generales del Ejército Imperial, Anastasio Bustamante y Antonio López de Santa Anna apoyaban a Iturbide. Sin embargo, Miguel Barragán, Guadalupe Victoria, Pedro Celestino Negrete, Nicolás Bravo y Vicente Guerrero estaban en contra de este. Esta división militar sentó las bases para futuros conflictos.

La polarización política y militar se hizo más evidente a medida que la Regencia comenzaba a asumir el control del país. La mayoría de los republicanos, incluidos miembros de una secta masónica, simpatizaban con la idea de adoptar un sistema republicano para tener el poder de decidir a sus gobernantes.

Durante las noches del 18 y 19 de mayo de 1822, un grupo de soldados simpatizantes de Iturbide comenzaron a vitorearlo en la capital. El sargento Pío Marcha tomó las armas con su tropa y proclamó a Iturbide como "Agustín I". La población se unió al grupo, lo que sentó las bases para el eventual ascenso de Iturbide al trono.

El Congreso se vio obligado a tener una sesión extraordinaria instantánea. Junto a un séquito de seguidores suyos de diversas índoles, Iturbide presentó su proclamación ante los diputados. A pesar de las protestas y gritos de los diputados, el Congreso votó en favor de la proclamación de Iturbide con 67 sufragios a favor y 15 en contra. Esta decisión sentó las bases para un nuevo período político y militar en México.

Proclamación imperial del 18 de mayo

En la noche del 18 de mayo de 1822, un grupo de soldados simpatizantes de Iturbide comenzó a vitorearlo en la capital del país. El sargento Pío Marcha hizo tomar las armas a la tropa que se encontraba en su cuartel. Este acto sentó las bases para una rápida y masiva proclamación, ya que el grupo de soldados se dirigió a la calle, donde fueron unidos por parte de la población. [129]

Iturbide declaró que el pueblo y guarnición lo habían nombrado emperador en ese mismo momento. Este anuncio fue recibido con gran entusiasmo entre los habitantes de la ciudad, quienes no se mostraron disconformes con la idea de un monarca. [129]

Posteriormente, el 19 de mayo, Iturbide declaró que el pueblo y ejército de la capital ya habían tomado partido en su favor. Llamó a la calma para evitar movilizaciones armadas, argumentando que correspondía al Congreso la elección legal de la representación de la nación. [129]

Votación del Congreso sobre la monarquía

El 19 de mayo, Iturbide declaró que el pueblo y ejército de la capital ya habían "tomado partido" en su favor. En respuesta a esta situación, el Congreso se vio obligado a convocar una sesión extraordinaria instantánea. Junto a un séquito de seguidores suyos, Iturbide se presentó ante los diputados, lo que obligó al Congreso a realizar una "reunión pública".

Los diputados del Congreso recurrieron a discutir el asunto en medio de gritos y expresiones de sus opiniones. Sin embargo, al final decidieron votar para definir el resultado. En la primera votación, Iturbide ganó con 67 sufragios contra 15, obteniendo así un claro triunfo.

El día siguiente, los diputados restantes ratificaron esta victoria, asegurando que la decisión sería definitiva y no requeriría notificación a las provincias. Este resultado sentó las bases para el ascenso de Iturbide al trono, marcando un punto de inflexión en la historia política del país.

La votación extraordinaria realizada por el Congreso Constituyente el 19 de mayo de 1822 resultó en una victoria clara para Agustín de Iturbide con 67 sufragios contra 15. A pesar de que esta decisión no fue definitiva al haber faltado diputados, la ratificación posterior por los restantes miembros del Congreso confirmó el triunfo. Este acto sentó las bases para la proclamación de Iturbide como "Agustín I", marcando un hito en la historia política y militar mexicana.

Resumen

La conformación del Imperio Mexicano en 1821 mediante la ley del 17 de noviembre estableció veintiún provincias: las 17 originales de Nueva España, Las Californias y Santa Fe de Nuevo México, Chiapas y Yucatán. El 5 de enero de 1822, la antigua Capitanía General de Guatemala se adhirió al Imperio, incluyendo a las actuales Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, ampliando el territorio del nuevo país.

La respuesta española rechazó los Tratados de Córdoba en febrero de 1822, lo que generó un conflicto diplomático con México. Este conflicto se reflejó en el Congreso Constituyente, que se instaló formalmente con Carlos María de Bustamante como presidente y comenzó a discutir temas cruciales como el número de efectivos del Ejército Imperial. A principios de marzo, las tensiones entre el Congreso y la Regencia, liderada por Agustín de Iturbide, se volvieron más evidentes con disputas sobre el tamaño del ejército; sin embargo, ambas partes lograron resolver estos asuntos a través de negociaciones.

¿Te gustó este artículo?

Agregar en Google
Agrega a Historia Mexicana a tus fuentes preferidas en Google

Preguntas & Respuestas (FAQ)

¿Quién fue el presidente provisional durante la primera regencia?
El presidente provisional durante la primera regencia fue Agustín de Iturbide.
¿Cuándo se formó oficialmente el Congreso Constituyente del Imperio?
Se formó formalmente en febrero de 1822 con la presidencia de Carlos María de Bustamante.
¿Por qué hubo conflicto entre el Congreso y la Regencia?
El Congreso se proclamó 'único representante de la soberanía nacional', lo cual generó tensiones con la Regencia sobre temas políticos y militares.
¿Cuándo rechazaron España los Tratados de Córdoba?
Rechazaron formalmente los Tratados de Córdoba en febrero de 1822, lo que marcó el inicio de una nueva etapa política en México.
¿Cuál fue la división interna dentro del Congreso?
Hubo una división entre monárquicos y republicanos dentro del Congreso, con algunos simpatizando con un gobierno republicano.

Redacción del artículo

Citar este artículo

Valadez, M.A.P. (2024). Primera y segunda regencias. Historia Mexicana. https://historiamexicana.com/primera-y-segunda-regencias/

Valadez, Manuel Alejandro Ponce. “Primera y segunda regencias.” Historia Mexicana, 2024, https://historiamexicana.com/primera-y-segunda-regencias/

Valadez, Manuel Alejandro Ponce. “Primera y segunda regencias.” Historia Mexicana. Publicado el 09 de abril de 2024. https://historiamexicana.com/primera-y-segunda-regencias/

@misc{valadez2024,
  author    = {Manuel Alejandro Ponce Valadez},
  title     = {Primera y segunda regencias},
  year      = {2024},
  publisher = {Historia Mexicana},
  url       = {https://historiamexicana.com/primera-y-segunda-regencias/}
}

Licencia y Copyright

Publicado por historiamexicana.com el 9 de abril de 2024. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.

CCBYNCSA

Suscríbete

Suscribite para recibir contenido similar directamente en tu correo.

Suscribirme

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Primera y segunda regencias puedes visitar la categoría México en el Siglo XIX.

Manuel Alejandro Ponce Valadez

Redactor en HistoriaMexicana.com

Artículos relacionados

Deja un comentario

Subir

Al visitar este sitio aceptas el uso que hacemos de la política de privacidad y estás de acuerdo con nuestra política de cookies.