Juegos Olímpicos de México 1968

Los Juegos Olímpicos de México 1968 fueron el primer evento multideportivo internacional en América Latina y un hito para México como país en vías de desarrollo.

18/02/2024 · Actualizado: 22/07/2026

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Los Juegos Olímpicos de México 1968 fueron un evento multideportivo internacional celebrado en la Ciudad de México del 12 al 27 de octubre de 1968, convirtiéndose en el primer juego organizado por un país en vías de desarrollo y la primera edición realizada en América Latina. Este evento trajo consigo una gran participación de atletas provenientes de 112 países, con un total de 5516 competidores.

Este artículo abarca los antecedentes y la estructura del evento, desde las primeras tentativas de México para obtener la sede hasta su celebración. Se destaca el proceso que llevó a la Ciudad de México a ser seleccionada como anfitriona en 1957, tras dos candidaturas fallidas, y se detalla cómo el gobierno mexicano trabajó junto con diversas secretarías de Estado para organizar las instalaciones deportivas.

Contenido

Estructura del artículo Los Juegos Olímpicos de México 1968, oficialmente conocidos como la XIX Olimpiada, se celebraron en la Ciudad de México del 12 al 27 de octubre de 1968. Este evento internacional contó con la participación de 5516 atletas procedentes de 112 países, que competieron en 172 eventos de veinte deportes.

El camino hacia la sede olímpica fue arduo para México; después de dos candidaturas infructuosas, finalmente se seleccionó a la capital mexicana como ciudad anfitriona en la 60.ª Sesión del Comité Olímpico Internacional en 1963. Durante el proceso de organización, se construyeron dos villas olímpicas y se emplearon hoteles para alojar a los atletas, jueces y entrenadores.

Antecedentes

En el inicio de la década de 1920, México comenzó a recuperarse tras diez años de conflicto armado. El gobierno implementó diversos instrumentos para promover la reconstrucción nacional y la consolidación del orden político. Uno de estos instrumentos fue el deporte, que se utilizó como medio para la movilización política, el desarrollo social y para restablecer la credibilidad internacional del país

Durante una visita a México en 1923, Henri de Baillet-Latour, miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), participó en la formación del Comité Olímpico Mexicano. Se acordó que México enviaría su primer contingente olímpico a los Juegos de París 1924, aunque este se realizó con financiamiento privado. Dos años después, la Ciudad de México celebró la primera edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, demostrando que el país era un potencial líder en su esfera geopolítica.

En los años siguientes, el gobierno federal continuó promoviendo el deporte a través de diversas competiciones nacionales. Poco después de organizar el Segundo Congreso Panamericano de Educación Física en 1946, el presidente Miguel Alemán Valdés (1946–1952) y otras autoridades deportivas desarrollaron un plan a largo plazo para obtener la sede olímpica. Sin embargo, en 1949, la primera candidatura de la Ciudad de México fracasó en la segunda ronda de votación.

A principios de la década de 1950, se completó el tramo mexicano de la carretera Panamericana y se inauguró el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. En 1952, se concluyó la construcción del Estadio Universitario, que reemplazó al Estadio Nacional y sirvió como estadio principal para los VII Juegos Centroamericanos y del Caribe.

En 1951, Avery Brundage, miembro del COI que respaldaba el plan de Alemán Valdés, visitó México. Indicó que las nuevas instalaciones en construcción para los Juegos Panamericanos de 1955 eran de calibre olímpico. Posteriormente, la Ciudad de México organizó la 48.ª Sesión del COI, la primera realizada en América Latina. A pesar de los desafíos logísticos, estos juegos fueron considerados un éxito y representaron el primer evento internacional donde el país cumplió estrictamente con las reglas del COI.

En 1958, durante la elección de la sede para los Juegos Olímpicos de 1960, las aspiraciones olímpicas de la Ciudad de México se frustraron una vez más cuando fue eliminada en la primera ronda de votación.

Candidatura

La candidatura de la Ciudad de México a los Juegos Olímpicos de se basó principalmente en las instalaciones existentes y la experiencia en eventos anteriores Este hecho fue respaldado por el desarrollo económico y la industrialización que México había experimentado desde un período conocido como milagro mexicano Estas condiciones económicas favorables convirtieron al país en un candidato adecuado para buscar la sede olímpica

El 7 de diciembre de 1962, Ernesto P. Uruchurtu, jefe del Departamento del Distrito Federal, presentó formalmente a Avery Brundage, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) desde 1952, la candidatura de la ciudad. México se enfrentó a competidores fuertes como Detroit, Lyon y Buenos Aires. En este contexto, el país no solo contaba con infraestructura deportiva existente, sino también con una experiencia en eventos previos que lo hacía un candidato sólido.

El 29 de junio de 1963, se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto presidencial emitido por Adolfo López Mateos (1958-1964), autorizando al Departamento del Distrito Federal y a la Secretaría de Educación Pública a gestionar la candidatura. Uruchurtu también decretó la formación del Comité de Invitación, integrado por figuras como José de Jesús Clark Flores (presidente) y Marte R. Gómez (vicepresidente), entre otros miembros.

El COI elaboró un cuestionario detallado que las ciudades aspirantes debieron responder. Los mexicanos respondieron con un libro trilingüe de 180 páginas titulado "Demande-Requests-Solicita". Este documento no solo incluía respuestas al cuestionario, sino también información sobre instalaciones deportivas y eventos previos en la ciudad, los efectos de la altitud y una semblanza histórica del país.

A pesar de la presentación completa del material, el COI solicitó explicaciones verbales. Los delegados mexicanos negaron que la altitud representara un peligro y que supusiera un problema grave de adaptación física. El gobierno buscó promover la candidatura mediante un trabajo diplomático "fino y sistemático", con el objetivo de ganar la voluntad de Brundage y los miembros del COI con derecho a voto. Se organizó también la promoción de la sede a través de embajadas y consulados.

Durante este proceso, México aprovechó una "coyuntura internacional altamente favorable" en la que participaba el "reacomodo profundo de la geopolítica del COI". Este contexto internacional favoreció la candidatura mexicana, contribuyendo a su éxito.

Elección

El de octubre de durante la Sesión del Comité Olímpico Internacional COI en Baden-Baden Alemania comenzó el proceso de elección de la sede para los Juegos Olímpicos de La presentación de las candidaturas se inició con Buenos Aires y Detroit seguida por la representación mexicana que cerró las presentaciones

El contingente mexicano, compuesto por Hay, Guzmán Willis, Sáenz y Carrillo, junto con Gómez, Clark Flores y Pedro Ramírez Vázquez, presentó su candidatura el 18 de octubre a las tres de la tarde. En su intervención, Sáenz argumentó que los costos de alimentación y alojamiento por atleta serían de 2.80 dólares diarios, financiados por ingresos de comunicaciones. Hay, por su parte, aseguró que la altitud no afectaría a los atletas y se comprometió a cubrir gastos de aclimatación si así lo solicitaban.

Tras las presentaciones, el COI procedió a escuchar preguntas de las Federaciones Internacionales. Luego, Michael Morris Killanin e Ivar Vind supervisaron la votación. El anuncio del resultado causó una reacción inmediata en el contingente mexicano: estallaron en aplausos y gritos de alegría.

La victoria fue celebrada ampliamente por los medios y autoridades mexicanas, quienes atribuyeron el triunfo al conocimiento del COI sobre las condiciones del país y a la defensa de los representantes. Sin embargo, diversos factores contribuyeron a esta elección: la visita de Avery Brundage como nuevo presidente del COI, su apoyo a México, así como el respaldo del gobierno mexicano liderado por López Mateos.

En entrevista con L'Aurore, Brundage expresó que la elección de México ayudaría a la difusión y expansión del espíritu olímpico. Los medios franceses mostraron decepción por la derrota de su candidatura, mientras que Detroit y Buenos Aires también expresaron sus sentimientos de desilusión.

Finalmente, el contingente mexicano estalló en aplausos y gritos de alegría al escuchar el anuncio del COI. Inmediatamente después, Gómez y Clark agradecieron la elección y se comprometieron formalmente a cumplir con todo lo prometido.

Este triunfo inesperado para México sentó las bases para la organización de los Juegos Olímpicos de 1968.

Comité

Organizador El de mayo de el presidente López Mateos emitió un decreto presidencial que creaba el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de la XIX Olimpiada COO Este decreto marcó el inicio formal del organismo encargado de preparar y llevar a cabo los Juegos Sin embargo fue hasta después de la elección de México como sede en octubre de que el Comité se constituyó de manera oficial

Durante su primer período, el COO enfrentó una estructura inicialmente vacilante. El puesto de presidente permaneció sin ocupar durante este tiempo. Para llenar esta brecha, se creó la Comisión Ejecutiva dirigida por Clark Flores. Esta comisión asumió responsabilidades temporales hasta que se designara a un líder definitivo.

En junio de 1964, Díaz Ordaz, el nuevo presidente de México, nombró a López Mateos como presidente del COO. Este nombramiento reflejaba la continuidad en el liderazgo y la importancia que el gobierno otorgaba al evento olímpico.

El 24 de octubre de 1965, Díaz Ordaz llevó a cabo una reorganización del COO. Esta medida simplificó su estructura administrativa y dotó a la presidencia y otros cargos de poderes ejecutivos claros. Con esta reforma, el COO se transformó en un organismo público descentralizado con personalidad jurídica propia.

La organización del COO se centró en varios aspectos clave para los Juegos Olímpicos. Entre ellos, la definición precisa de las sedes y la formulación de un programa de construcción. También se trabajó en el desarrollo de programas críticos, como la ruta de la antorcha olímpica, ceremonias, logística del tránsito vehicular y decoración urbana.

El COO trabajó estrechamente con diversos actores, incluyendo organismos gubernamentales, empresas privadas, el Comité Olímpico Internacional (COI) y federaciones internacionales. Durante la organización, el número de empleados fluctuó significativamente, creciendo hasta más de 14,000 personas en septiembre de 1968.

Entre 1965 y 1967, el COO organizó tres competiciones internacionales preolímpicas. La primera Semana Deportiva Internacional se realizó del 11 al 17 de octubre de 1965 con la participación de 508 atletas de 18 países. Estos eventos fueron cruciales para resolver la controversia relacionada con la altitud, ya que proporcionaron datos valiosos para la aclimatación de los atletas.

El COO también organizó el Primer Congreso Internacional de Derecho del Deporte en junio de 1968. Este evento contó con la participación de juristas de 30 países y abordó temas como la prohibición del dopaje, la no interferencia política en el deporte y la inclusión del deporte en la educación.

En las sesiones del COI, el Comité presentó reportes sobre avances y progresos. Durante la 65.ª Sesión en Teherán, Irán, en mayo de 1967, se informó sobre los costos diarios por atleta, la distribución de medallas, las edificaciones en construcción y el alojamiento.

Finalmente, en febrero de 1968, durante la 66.ª Sesión del COI, se presentó el reporte final del Comité Organizador. Este informaba sobre eventos de prueba realizados en nuevas sedes, la olimpiada cultural y aspectos logísticos como carreteras, transporte y transmisión del evento.

El COO demostró una organización meticulosa y dedicada a preparar los Juegos Olímpicos de 1968. Su trabajo fue crucial para el éxito del evento y sentó las bases para futuras ediciones olímpicas en México.

Finanzas Los Juegos Olímpicos de México 1968 requirieron un costo total de 175 840.000 dólares, con una distribución clara entre diferentes rubros. Unos 53 600.000 dólares se destinaron a la construcción y mantenimiento de instalaciones deportivas, lo que representó el mayor gasto en este aspecto. Asimismo, 16 560.000 dólares fueron asignados para obras urbanas, 16 080.000 para la Villa Olímpica Libertador Miguel Hidalgo, y otros 12 720.000 para la Villa Olímpica Narciso Mendoza. El gasto más significativo, de 76 880.000 dólares, se destinó a los gastos directos del Comité Organizador.

Las construcciones fueron coordinadas por el Comité Organizador y ejecutadas por la Secretaría de Obras Públicas, el Departamento del Distrito Federal y el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos. Esta cooperación entre instituciones permitió una eficiente implementación de los proyectos olímpicos. El 93.9 % de los fondos totales se invirtieron en México, mientras que el 6.1 % restante fue utilizado en el extranjero.

Para cubrir estos costos, el gobierno federal proporcionó un subsidio de 56 816.000 dólares. Además, el Comité Organizador obtuvo ingresos adicionales a través de diversas actividades: la venta de boletos generó 20 064.000 dólares, y los derechos de trasmisión internacionales sumaron 6.41 millones. Otros ingresos se obtuvieron por regalías (3.89 millones), derechos televisivos locales (9.76 millones) y otras actividades.

En su V Informe de Gobierno, Díaz Ordaz reportó un costo total de 2198 millones de pesos, lo que representó un incremento de 283 millones en comparación con el IV Informe. Este aumento se atribuyó a un gasto corriente del COO de 961 millones de pesos. Se recuperaron 250 800.000 pesos mediante ingresos generados por los eventos, y 710 200.000 formaron parte del subsidio federal. Además, se pagaron 159 600.000 a empresas públicas y dependencias gubernamentales por diversos servicios.

El costo total de los Juegos Olímpicos de México 1968 fue de 175 840.000 dólares, con el 93.9 % invertido en el país.

Instalaciones

Desde la candidatura se dejó en claro que una de las ventajas del proyecto de la Ciudad de México era la infraestructura ya existente Sin embargo fue necesario construir algunas sedes más El COO reexaminó las instalaciones disponibles y elaboró nuevos planes En abril de López Mateos reportó en Roma que las obras se encontraban en planeación y diseño

El presupuesto para mejoras llegó a los 84 millones de dólares del gasto federal más 75 millones de inversión privada. No obstante, no se incluyeron proyectos como autopistas o el metro. Durante la 63.ª Sesión del COI, el COO afirmó que se evitaría realizar «inversiones anticipadas que implicasen procedimientos antieconómicos y que no permitiesen el uso inmediato de las instalaciones», lo que se tradujo en que las obras de construcción se iniciarían hasta 1966.

La construcción de las sedes más importantes se retrasó hasta finales de 1966 e inicios de 1967. Esta situación provocó críticas a los organizadores y llevó a diversos medios internacionales a especular sobre un cambio de sede. Aunque en público Brundage siempre mostró su apoyo, en privado fueron diversas las ocasiones en las que instó a Ramírez Vázquez a seguir los proyectos de construcción de acuerdo con lo programado.

Finalmente se decidió construir siete inmuebles: la Pista Olímpica de Remo y Canotaje, el Polígono Olímpico de Tiro Vicente Suárez, la Sala de Armas Fernando Montes de Oca, el Palacio de los Deportes, el Velódromo Olímpico Agustín Melgar, la Alberca Olímpica Francisco Márquez y el Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera. Los primeros tres fueron diseñados por la Secretaría de Obras Públicas y el resto por arquitectos independientes. Todas las instalaciones fueron construidas por técnicos mexicanos a excepción de la pista del Velódromo.

Las sedes se construyeron, acondicionaron y equiparon en un lapso de aproximadamente 521 días, mientras que las secciones habitacionales de las villas olímpicas en 455. Otras veintisiete construcciones, como el Campo Marte, el Estadio Azteca y el Auditorio Nacional, también se acondicionaron como sedes. Esta adaptación duró entre cuarenta y cuatro y 686 días.

El Estadio Olímpico Universitario, cuya construcción se llevó a cabo entre 1950 y 1952 y con una capacidad para 83 700 espectadores, fue empleado como estadio olímpico y fue sede de las competiciones de atletismo. Se sembraron en total 448 719 metros cuadrados de siete diversas clases de céspedes, 31 637 unidades de plantas, arbustos y árboles de ornato y algunos ahuehuetes en varias sedes.

A diferencia de las dos ediciones olímpicas anteriores, los eventos de estos Juegos no se desarrollaron en una única zona de competencias. Con el uso de instalaciones preexistentes y la construcción de nuevas, las sedes se distribuyeron en diversos puntos de la Ciudad de México. Por esta razón se construyeron o adecuaron algunas vialidades, como la rama sureste del Periférico, el Viaducto Tlalpan y la Avenida Pedregal. También se amplió la Avenida de los Insurgentes Sur.

El COO decidió construir dos villas olímpicas separadas, una para atletas y oficiales y otra para jueces y participantes de la olimpiada cultural. La primera fue denominada Villa Olímpica Miguel Hidalgo y la segunda Villa Olímpica Narciso Mendoza, habitadas por 13 835 personas durante veinte días y fueron necesarios 6000 trabajadores.

Entre el 12 de octubre y el 7 de noviembre, el costo por persona fue de cuatro dólares e incluyó alimentación, alojamiento y transporte. La Villa Olímpica Miguel Hidalgo, nombrada en honor a Miguel Hidalgo y Costilla, padre de la patria mexicana e iniciador de la Guerra de Independencia de México, se construyó al sur de la Ciudad de México en nueve hectáreas y más tarde ampliada con 20.000 metros cuadrados. La construcción estuvo a cargo del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos y se inició el 2 de mayo de 1967.

La Villa Olímpica Narciso Mendoza, nombrada en honor a Narciso Mendoza, niño militar que participó en el Sitio de Cuautla, se edificó al sureste de la ciudad, en los bloques I y III de una zona residencial construida por la Secretaría de Obras Públicas y el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos. La constituyeron 686 casas y 470 departamentos, con un total de 3474 estancias y 1314 baños.

El 17 de septiembre de 1968, Díaz Ordaz inauguró la Villa Olímpica Miguel Hidalgo.

Servicios

En diciembre de la Oficina de Control de Alojamiento comenzó a operar colaborando estrechamente con la Secretaría de Turismo para gestionar el alojamiento y hospedaje de los visitantes Esta oficina dispuso de habitaciones en hoteles y suites y apartamentos turísticos además de organizar alojamientos en hogares privados y apartamentos El objetivo principal fue garantizar un espacio adecuado para los participantes y espectadores extranjeros

El aumento del número de visitantes extranjeros fue significativo, con una llegada total de 188 388 turistas entre el 15 de septiembre y finales de octubre. Este incremento representó un crecimiento del 37% en comparación con el año anterior. Para facilitar la entrada a los visitantes, se permitió el ingreso sin visa consular durante el período comprendido entre el 14 de septiembre y el 15 de noviembre de 1968.

Además de la alojamiento, la oficina también se encargó del estacionamiento. Se construyó una nueva sección en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para atender a los vuelos chárter, que incluía salas de recepción, inmigración y descanso e instalaciones aduaneras. Durante este período, se recibieron 72 vuelos chárter y 17 vuelos adicionales destinados a transportar 172 caballos para las competiciones ecuestres y pentatlón moderno.

El Destacamento Militar Olímpico, compuesto por contingentes de la Secretaría de Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional, asumió la responsabilidad de la seguridad durante los Juegos. Este destacamento trabajó en estrecha colaboración con las autoridades locales para garantizar un entorno seguro para todos los participantes.

Entre octubre y noviembre, se instalaron ocho puestos de información en la ciudad, lo que permitió a los visitantes obtener información valiosa sobre el evento. La atención médica fue otro servicio crucial, supervisado por un Grupo de Coordinación que trabajó en colaboración con la Secretaría de Salud. Este grupo administró el aprovisionamiento de las cocinas e inspeccionó las condiciones sanitarias en viviendas, instalaciones de entrenamiento y competición, así como baños públicos.

Las villas olímpicas, el hotel María Isabel y el Camino Real fueron construidos con instalaciones médicas para atender a 1863 atletas y 837 participantes no deportistas. Durante este período, se dieron 2817 consultas y se aplicaron 699 tratamientos, incluyendo cuarenta y seis férulas y 354 inyecciones.

Finalmente, los vehículos empleados por el COO recorrieron más de cuatro millones de kilómetros y consumieron poco menos de dos millones de litros de gasolina. Este servicio logístico fue crucial para garantizar la movilidad eficiente durante la realización del evento olímpico.

Tecnología deportiva Olímpicos de México 1968, se implementaron varias innovaciones tecnológicas en el ámbito del deporte. La pista de tartán y las pértigas de fibra de vidrio fueron utilizadas por primera vez para mejorar la seguridad y el rendimiento en saltos. Este material reducía el riesgo de lesiones y permitía un desempeño más eficiente, adaptándose a las necesidades cambiantes del deporte.

En todas las disciplinas se empleó el cronometraje electrónico, que se consideró oficial por primera vez en esta edición olímpica. La empresa Omega instaló cincuenta y dos marcadores, con el más grande ubicado en el Estadio Olímpico. Además, enviaron cuarenta y cinco cronometradores y transportaron ocho toneladas de material para asegurar la precisión del tiempo medido.

En natación, se utilizó una tecnología innovadora: las touchpads, que consistían en instrumentos con dos tercios dentro del agua. Estas touchpads reaccionaban al roce con las manos del nadador y detenían el cronómetro, proporcionando tiempos más precisos. Este sistema permitió un control mejorado de los resultados y minimizó la posibilidad de errores humanos.

Para atletismo, Omega desarrolló y implementó el sistema Photosprint. Se utilizó por primera vez en esta edición olímpica para filmar a los corredores al cruzar la línea de meta. Tras treinta segundos, se obtenía una imagen positivada que ayudaba a determinar el ganador en caso de llegadas simultáneas. Este sistema proporcionó un método visual confiable para resolver disputas de tiempo.

Además, en atletismo se conectaron la pistola de salida, los altavoces y las señales de inicio. La conexión entre estos elementos amplificó el sonido, permitiendo que todos los corredores escucharan el disparo al mismo tiempo. Sin embargo, este cambio presentaba una desventaja para los competidores más alejados del arma, quienes escuchaban un centésimo de segundo más tarde que los más cercanos. A pesar de esta imperfección, la tecnología mejoró significativamente la precisión y equidad en las carreras.

Estas innovaciones tecnológicas sentaron las bases para el uso moderno de sistemas de cronometraje e infraestructura deportiva en futuros Juegos Olímpicos.

Antidopaje

En la Sesión del Comité Olímpico Internacional COI celebrada en se discutió el caso de Knud Enemark Jensen un ciclista danés que falleció durante los Juegos Olímpicos de Roma debido al consumo de diversas sustancias Este trágico evento llevó a Arthur Porritt a proponer la creación de políticas antidopaje

El COI respondió favorablemente a esta propuesta y acordó condenar el uso de drogas, sancionar a los deportistas que las usaran y solicitar a los Comités Nacionales que examinaran a sus atletas. Este compromiso se formalizó en mayo de 1967, cuando se aprobó una política de pruebas antidopaje para la XIX Olimpiada.

Para los Juegos Olímpicos de México 1968, se implementaron exámenes de orina aleatorios a los atletas. Se realizaron un total de 667 pruebas, con el objetivo de detectar sustancias prohibidas como estimulantes, narcóticos, antidepresivos y tranquilizantes, mediante cromatografía de gases.

El único caso positivo fue el del sueco Hans-Gunnar Liljenwall, participante en pentatlón moderno. Este atleta dio positivo por alcohol, lo que se consideró una anomalía no relacionada con la dopaje. Además, estos Juegos marcaron el debut de las pruebas de género, implementadas mediante exámenes cromosómicos a un total de 640 atletas.

Estas medidas representaron un avance significativo en la lucha contra el dopaje y sentaron las bases para políticas antidopaje más estrictas en futuros Juegos Olímpicos.

Identidad olímpica

En el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de México COO implementó el Programa de Identidad Olímpica con el objetivo de dar a los Juegos un estilo distintivo Eduardo Terrazas fue nombrado coordinador general del programa y encargado del área de Diseño Urbano mientras que Beatrice Trueblood se ocupó de las publicaciones olímpicas

Los primeros pasos del Programa de Identidad Olímpica incluyeron el desarrollo de un logotipo y una simbología para los Juegos. Terrazas y Trueblood, con el permiso de Ramírez Vázquez, reclutaron a artistas internacionales para colaborar en este proyecto. Entre ellos se encontraban Peter Murdoch, especialista en proyectos especiales, y Lance Wyman, diseñador gráfico.

Wyman, quien llegó a México en 1966, se dedicó a estudiar los diseños de indígenas regionales, artefactos aztecas, arte folclórico mexicano y artesanías regionales. Se centró en dos elementos fundamentales: línea y color. La identidad olímpica combinó formas precolombinas con el op-art, empleando líneas concéntricas, paralelas, divergentes y convergentes para comunicar la racionalidad, eficiencia y actualidad de México en los años sesenta.

El emblema se formó de líneas repetidas que evocaban diseños precolombinos y colores vistosos. Según Terrazas, el logotipo presentaba un diseño con componentes mexicanos modernizados por la geometría. Este diseño resultó de la fusión de los anillos olímpicos con el número 68 y líneas paralelas al estilo huichol. El proceso de creación contó con la participación de Pedro de Haro, jefe huichol, y un grupo de artistas huicholes que perfeccionaron la idea original de Ramírez Vázquez.

El logotipo se extendió a través del desarrollo de un alfabeto unificante tipográfico para eventos y sedes. Durante el proceso, Terrazas ideó modelos tridimensionales del logotipo, los cuales fueron colocados en diversas instalaciones y las villas olímpicas. La exposición mexicana en el XIV Triennale di Milano en 1968 presentó una versión aún más grande del diseño.

El Departamento de Diseño Urbano se encargó de la decoración interior y exterior de las sedes. Fuera de los inmuebles, figuras de fibra de vidrio inspiradas en Judas representaban a atletas de cada deporte. También se colocaron globos con el emblema México 68 y calcomanías con la imagen de la paloma de la paz.

En 1968, el Congreso de la Unión autorizó la acuñación de una moneda conmemorativa de veinticinco pesos. En su reverso, se observa un jugador de pelota acompañado por los anillos olímpicos. Las medallas empleadas en México y todas las ediciones desde Ámsterdam 1928 presentaron la diosa Niké con una palma y una corona triunfal en el frente, y un atleta cargado por personas en el reverso.

El diseño gráfico de los Juegos Olímpicos de México 1968 se destacó por su originalidad y funcionalidad. Philip B. Meggs señala que el sistema gráfico desarrollado por Wyman y sus colaboradores ha sido uno de los más exitosos en la historia del diseño gráfico.

Información La Oficina de Acreditación de Prensa registró un total de 4377 representantes de medios de comunicación, lo que refleja la gran importancia que tuvieron los Juegos Olímpicos en el ámbito mediático. Las instalaciones para prensa se distribuyeron en tres centros principales: la villa olímpica, el Hotel María Isabel y la Torre Central de Telecomunicaciones.

La villa olímpica fue equipada con diversas facilidades para los periodistas, incluyendo áreas de entrevista y traducción. Se instalaron 153 máquinas de escribir Olivetti que soportaban teclados para cincuenta y cinco idiomas, lo que permitía una comunicación fluida entre los reporteros y sus fuentes. Además, la villa contaba con cubículos individuales para periodistas, cuartos oscuros para el procesamiento de imágenes, áreas de correo y teléfono, así como restaurantes donde se podía alimentar a los trabajadores de prensa.

Estas instalaciones fueron diseñadas no solo para facilitar la cobertura informativa, sino también para proporcionar las herramientas necesarias para la recepción, transmisión y reproducción de resultados. Se realizaron 12 356 llamadas de larga distancia, se enviaron 7476 mensajes de télex, 7037 envíos telegráficos y 38 876 telegramas privados durante el evento. Entre el 12 y el 27 de octubre, se llevaron a cabo 4500 ampliaciones fotográficas, 152.000 entregas de correspondencias y la distribución de 63.000 boletines informativos y 3400 resúmenes de resultados.

Estos datos demuestran el enfoque integral que tuvo la organización para garantizar una cobertura completa y eficiente del evento olímpico, asegurando que los medios de comunicación pudieran trabajar sin restricciones.

Resumen

Los Juegos Olímpicos de México marcaron un hito histórico como el primer evento olímpico organizado por un país en vías de desarrollo y la primera edición celebrada en América Latina Este evento reunió a atletas de países para competir en eventos de veinte deportes incluyendo el debut de naciones como El Salvador Honduras Kuwait y Paraguay

Estos Juegos tuvieron un impacto significativo en la movilización política y la promoción nacional. Aunque los temores relacionados con la altitud se invalidaron durante las competiciones, el gobierno mexicano aprovechó el evento para promover al país internacionalmente, mientras que el movimiento estudiantil lo utilizó para denunciar abusos gubernamentales. Diez días antes de la apertura, un enfrentamiento entre estudiantes y el Ejército en la Plaza de las Tres Culturas dejó decenas de muertos, reflejando la tensión social del país.

Los Juegos Olímpicos de México 1968 sentaron las bases para la modernización deportiva y cultural del país. A través de su organización exitosa, México demostró su capacidad para albergar eventos internacionales de alto nivel, lo que contribuyó a su reconocimiento global. En términos específicos, la atleta mexicana Enriqueta Basilio Sotelo encendió el pebetero en una ceremonia histórica, marcando un hito en la participación femenina olímpica.

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Preguntas & Respuestas (FAQ)

¿Cuándo y dónde se celebraron los Juegos Olímpicos de México 1968?
Los Juegos Olímpicos de México 1968 se celebraron en México el año 1968.
¿Cuántos atletas participaron en estos juegos olímpicos?
En los Juegos Olímpicos de México 1968, participaron 5516 atletas de 112 países.
¿Quién fue el presidente del Comité Organizador (COO) durante la organización de estos juegos olímpicos?
El presidente del COO durante la organización de los Juegos Olímpicos de México 1968 fue López Mateos.
¿Qué papel tuvo Henri de Baillet-Latour en la elección de México como sede para estos juegos olímpicos?
Henri de Baillet-Latour, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), apoyó a México y fue clave en su elección como sede.
¿Cuál fue el costo diario por atleta durante la organización de estos juegos olímpicos?
El COO informó que el costo diario por atleta era de 2.80 dólares.

Redacción del artículo

Bibliografía

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Citar este artículo

Camacho, E.M. (2024). Juegos Olímpicos de México 1968. Historia Mexicana. https://historiamexicana.com/juegos-olimpicos-de-mexico-1968/

Camacho, Estefanía Marín. “Juegos Olímpicos de México 1968.” Historia Mexicana, 2024, https://historiamexicana.com/juegos-olimpicos-de-mexico-1968/

Camacho, Estefanía Marín. “Juegos Olímpicos de México 1968.” Historia Mexicana. Publicado el 18 de febrero de 2024. https://historiamexicana.com/juegos-olimpicos-de-mexico-1968/

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Publicado por historiamexicana.com el 18 de febrero de 2024. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.

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Estefanía Marín Camacho

Redactora en HistoriaMexicana.com

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