Ejército Trigarante
10/01/2026 · Actualizado: 22/07/2026

El Ejército Trigarante fue un ejército fundado entre 1821 y 1823 durante la lucha por la independencia de México. Este cuerpo militar surgió como resultado del acuerdo entre los realistas mexicanos liderados por Agustín de Iturbide y los insurgentes encabezados por Vicente Guerrero, después del Abrazo de Acatempan.
Este artículo se centra en el período que abarca desde la formación del Ejército Trigarante hasta su disolución, explorando las relaciones entre sus líderes principales, las decisiones estratégicas y los eventos clave que marcaron este periodo crucial. Se analizará cómo Iturbide y Guerrero lograron unir sus fuerzas con el fin de alcanzar la independencia de México, así como las consecuencias inmediatas y posteriores de su alianza.
Antecedentes
En 1815, tras el fusilamiento de José María Morelos, las fuerzas insurgentes se dispersaron por el Virreinato de Nueva España, entrando en una lucha interna que se tradujo en guerrillas locales. Guadalupe Victoria lideraba operaciones en la sierra de Veracruz mientras Vicente Guerrero combatía en las montañas de la Sierra Madre del Sur.
Félix María Calleja fue relevado como virrey en septiembre de 1816, dando paso a Juan Ruiz de Apodaca. Este último implementó una política distinta a sus predecesores Venegas y Calleja, otorgando indultos a la mayoría de los líderes insurgentes, incluyendo Nicolás Bravo e Ignacio López Rayón. Sin embargo, Pedro Moreno, Guerrero, Victoria, Andrés Quintana Roo y Leona Vicario rechazaron este ofrecimiento.
La implementación del indulto por parte de Apodaca permitió que la Nueva España viviera un período relativamente pacífico hasta finales de 1819. Sin embargo, el 1 de enero de 1820, Rafael del Riego se levantó en armas en Las Cabezas de San Juan (Andalucía), proclamando que el rey Fernando VII debía jurar la Constitución de Cádiz.
El 26 de mayo, José Dávila, intendente de Veracruz, y posteriormente Apodaca mismo en la capital, proclamaron la Constitución de Cádiz. Esta acción provocó protestas y motines en el territorio mexicano. La noticia sorprendió a los criollos, quienes temían que se suprimieran sus privilegios y que una nueva era liberal llegara al país.
Los criollos, liderados por el inquisidor general Matías de Monteagudo y Apodaca, se reunieron en la Iglesia de la Profesa para conspirar. Decidieron separarse de España, temiendo las consecuencias de la proclamación constitucional. Guerrero intentó persuadir al comandante realista José Gabriel de Armijo, pero este permaneció leal a España.
El 9 de noviembre, Armijo renunció como comandante de operaciones en el sur del país debido a diferencias con Apodaca, quien lo transfirió inmediatamente a Sevilla. En su lugar, Apodaca nombró a Iturbide para reemplazar a Armijo y estableció su cuartel general en Teloloapan, llevando consigo doce mil pesos de oro.
En tanto, Guadalupe Victoria se ocultaba en las cuevas de la sierra de Veracruz, manteniendo un frente tranquilo pero imposible de capturar. La situación política y militar previa a la unión realista e insurgente fue marcada por la dispersión de fuerzas, el cambio de políticas virreinales y la creciente tensión entre los criollos y el gobierno español.
El Abrazo de Acatempan
En 1820, Agustín de Iturbide buscaba conciliar sus esfuerzos con Vicente Guerrero desde antes de asumir oficialmente el mando del Ejército Trigarante. Las cartas intercambiadas entre ambos líderes muestran que incluso en noviembre de ese año, Iturbide intentaba persuadir a Guerrero para abandonar la lucha armada y unirse a su causa. Este esfuerzo por conciliación se refleja en una carta donde Iturbide le pide a Guerrero que deje su lucha y rinda sus armas, prometiendo reconocerlo como subalterno si jura luchar por la independencia.
La marcha de Iturbide hacia tierras calientes, donde se encontraban las fuerzas insurgentes lideradas por Guerrero, fue marcada por ataques desfavorables a su retaguardia. Estos incidentes, incluyendo el enfrentamiento con Pedro Ascencio, evidenciaron la resistencia y determinación de los insurgentes. A pesar de estos contratiempos, Iturbide continuó avanzando en su misión para establecer un acuerdo con Guerrero.
El encuentro entre ambos líderes se materializó en la población de Acatempan el 10 de febrero de 1821. Según el relato de Lorenzo de Zavala, Iturbide y Guerrero entablaron un breve diálogo, culminado con un abrazo simbólico que supuestamente marcó el inicio de una alianza crucial para la independencia del país. Sin embargo, esta versión ha sido cuestionada por historiadores modernos, como Lucas Alamán, quien afirma que Iturbide no logró inspirar suficiente confianza en Guerrero y que este envió a su lugar al teniente José Figueroa para arreglar las condiciones del acuerdo.
El supuesto abrazo de Acatempan se convirtió en un punto de debate histórico, con algunos historiadores sugiriendo otros lugares posibles donde el encuentro pudo haber ocurrido. La existencia misma del evento y la veracidad del abrazo siguen siendo temas controvertidos entre los especialistas en historia, lo que ha llevado a cuestionar la importancia y la naturaleza exacta de este supuesto acto simbólico en el proceso hacia la independencia mexicana.
Su fundación
En 1821, Agustín de Iturbide tomó medidas para dar vida al proyecto del Ejército Trigarante, cuyo propósito era difundir el Plan de Iguala y el Desarme a lo largo del país, con el fin de unir más personas a su causa. Este plan, que defendía tres garantías fundamentales—la Religión Católica como única tolerada en la nueva nación, la Independencia de México hacia España, y la Unión entre los bandos de la guerra—se convirtió en el marco ideológico del nuevo ejército.
El 24 de febrero, Iturbide promulgó un decreto oficial para la creación del Ejército Trigarante. Este acto formal estableció las bases legales y organizativas necesarias para que el ejército pudiera operar efectivamente en favor de su causa independicista. El nombre "Trigarante" reflejaba los tres principios centrales del plan, simbolizando la unidad y cohesión entre religión, política e ideología.
El sastre José Magdaleno Ocampo, a pedido del coronel, confeccionó el pendón trigarante. Este símbolo se convirtió en el emblema distintivo del nuevo ejército, representando la unidad y la causa que Iturbide defendía. El 24 de febrero fue posteriormente celebrado como el Día de la Bandera, reconociendo la importancia simbólica del pendón trigarante como el primer símbolo nacional en la historia independiente de México.
Este día no solo marcaría el inicio formal del Ejército Trigarante, sino también el nacimiento de una nueva identidad nacional, con la Bandera Trigarante como su emblema distintivo.
El Ejército Trigarante desde el Plan de Iguala hasta el Tratado de Córdoba
En 1821, Agustín de Iturbide inició una campaña para extender el movimiento del Plan de Iguala a través de la Nueva España. Mandó reproducir el documento y lo distribuyó ampliamente entre los habitantes, asegurando que llegara incluso al virrey y al arzobispo de México. Este esfuerzo por difundir las ideas del plan encontró resistencia, pero no pudo ser detenido por las autoridades realistas.
Varios militares realistas se adhirieron al Plan de Iguala, lo que reflejaba una creciente aceptación entre diferentes sectores de la población. Entre ellos estaban Guadalupe Victoria, Nicolás Bravo e Ignacio López Rayón, jefes insurgentes que habían retirado sus fuerzas del combate. Este adhesivo a las ideas trigarantes demostró que el plan no solo era apoyado por Iturbide y su ejército, sino que también ganaba adeptos entre los veteranos de la lucha contra España.
Iturbide envió dos cartas con copias del Plan de Iguala a España en marzo. En una dirigida al rey Fernando VII, le invitó a gobernar el nuevo reino de la América septentrional o Imperio Mexicano. La segunda carta fue enviada a los diputados de las Cortes españolas, pidiéndoles que aceptaran pacíficamente la independencia y advirtiéndoles sobre el ejército disciplinado listo para defender esta causa. Estas acciones demuestran la ambición política y militar de Iturbide para consolidar su control.
Durante los primeros días de abril, las reacciones fueron diversas. Algunos militares realistas se unieron al Plan de Iguala, mientras que otros lo rechazaron. En Xalapa, el cura José Martínez obligó a retirarse al coronel José Rincón hacia Orizaba en busca de refuerzos. El capitán Horbegoso en Veracruz y el subalterno Celso de Iruela en Perote fueron entre los primeros que proclamaron el plan con entusiasmo.
El 16 de marzo, Iturbide envió dos cartas a España: una dirigida al rey Fernando VII y otra a los diputados de las Cortes españolas. En la primera, invitó al monarca a gobernar el nuevo imperio mexicano; en la segunda, pidió que aceptaran pacíficamente la independencia, advirtiéndoles sobre su ejército disciplinado listo para defender esta causa.
Las primeras acciones militares tuvieron lugar cuando el cura de Xalapa, José Martínez, obligó al coronel José Rincón a retroceder hacia Orizaba en busca de la ayuda de Antonio López de Santa Anna. El 25 de marzo, Francisco de Miranda y José Joaquín de Herrera lograron la capitulación de Santa Anna y Rincón, quienes juraron el Plan de Iguala. Herrera entró a Córdoba el 1 de abril, forzando la capitulación del comandante realista Alcocer.
El Ejército Trigarante continuó su expansión en el Bajío, donde varios insurgentes se unieron al movimiento. Francisco Ortiz, Encarnación Ortiz, Miguel Borja y otros que aún luchaban en armas se sumaron a las fuerzas trigarantes. En el mes de abril, la comitiva de Iturbide llegó a Acámbaro para reunirse con Bustamante, Cortázar y Joaquín Parres, donde Epitacio Sánchez fue escoltado.
El Ejército del Sur dirigido por Márquez Donayo y Gabriel de Armijo se dirigió a Zacualpan para confrontar sin éxito a las fuerzas insurgentes dirigidas por Pedro Ascencio y el padre José Manuel Izquierdo. El 14 de abril, el capitán realista Ignacio Inclán proclamó el Plan de Iguala en Lerma, atacando la retaguardia del Ejército del Sur, pero fue capturado.
El 25 de abril, Antonio López de Santa Anna proclamó la independencia en Alvarado. El 15 de mayo, Francisco Hevia comenzó el asalto a Córdoba; al día siguiente murió en acción, sucediéndolo en el mando el teniente coronel Blas del Castillo y Luna, quien pudo penetrar a la ciudad pero fue repelido.
El 20 de abril, Guadalupe Victoria se unió al movimiento trigarante publicando una proclama. Las guerrillas de la costa se volvieron a levantar en armas, tomando el fuerte de La Antigua y el Puente del Rey. En la región Huasteca, los indígenas de Coxquihui tomaron las armas contra el ejército de Carlos María Llorente.
El 1 de mayo, Iturbide se encontraba en León, desde donde envió una misiva a José de la Cruz para negociar su adhesión al movimiento. El 8 de mayo, en Yurécuaro, ambos personajes se entrevistaron y convinieron un armisticio provisional. Iturbide pidió que Apodaca aceptara el Plan de Iguala.
El 19 de mayo, Luis Quintanar y Manuel Rodríguez de Cela capitularon pacíficamente en Huaniqueo y Valladolid. En contraste, el doctor José Antonio Magos sufrió una derrota el 23 de mayo frente a José María Novoa; y cerca de Tetecala, los regimientos del capitán Dionisio Boneta y comandante Cristóbal Húber derrotaron
La bandera
El Ejército Trigarante, como resultado de la unión de todas las fuerzas armadas mexicanas, necesitaba una bandera que simbolizara esta amalgama. En el momento previsto para promulgar el Plan de Iguala, José Magdaleno Ocampo, sastre encargado de confeccionarla, entregó a Agustín de Iturbide la bandera tricolor. Esta bandera, aunque su diseño inicial difiere del actual, conserva elementos esenciales que reflejan los ideales del plan.
La bandera original estaba dividida por tres barras diagonales, no verticales, y en el centro de cada banda se encontraba una estrella dorada de ocho puntas. Estas tres estrellas se colocaban diagonalmente, pero en sentido inverso a las barras, creando un diseño único que simbolizaba la unión y armonía entre los distintos grupos sociales y regionales del país. La primera franja, ubicada en la parte superior, era blanca y representaba la pureza de la religión católica, considerada el principio activo de unidad nacional; la segunda, verde, simbolizaba el ideal de independencia política de México, no solo con respecto a España, sino también de cualquier otra nación extranjera; finalmente, la tercera franja, roja, representaba el ideal de unión entre indígenas, mestizos, criollos y españoles peninsulares, así como entre todos los que vivieran en México sin distinción de casta o raza.
Las estrellas doradas de ocho puntas, colocadas diagonalmente, simbolizaban las tres garantías del Plan de Iguala: la Religión Católica como única tolerada, la Independencia de México hacia España y la Unión entre los bandos de la guerra. Este diseño no solo reflejaba los ideales del plan, sino también la voluntad de cumplir con dichas garantías.
Resumen
El Ejército Trigarante surgió en 1821 como resultado del acuerdo entre los realistas liderados por Agustín de Iturbide y los insurgentes encabezados por Vicente Guerrero, después del Abrazo de Acatempan. Este evento marcó el inicio de una alianza crucial que unió fuerzas para luchar contra España, con el fin de alcanzar la independencia de México. Antecedentes previos incluyen la dispersión de las fuerzas insurgentes tras el fusilamiento de José María Morelos en 1815 y la implementación del indulto por parte de Juan Ruiz de Apodaca en 1820, que permitió a muchos líderes insurgentes abandonar sus posiciones armadas. La noticia de la proclamación de la Constitución de Cádiz en España en 1820 generó una crisis política y militar en Nueva España, con los criollos temiendo por sus privilegios.
El Ejército Trigarante fue formalmente fundado el 24 de febrero de 1821, cuando Iturbide promulgó un decreto para crear este nuevo cuerpo militar cuyo objetivo era difundir el Plan de Iguala y el Desarme. Este plan defendía tres garantías fundamentales: la Religión Católica como única tolerada en la nueva nación, la Independencia de México hacia España, y la Unión entre los bandos de la guerra. La creación del Ejército Trigarante no solo sentó las bases legales para su operación efectiva, sino que también simbolizó la unidad y cohesión entre religión, política e ideología. El 24 de febrero se convirtió en el Día de la Bandera, reconociendo la importancia del pendón trigarante como emblema nacional.
Preguntas & Respuestas (FAQ)
- ¿Quién fundó el Ejército Trigarante?
- El Ejército Trigarante fue creado por Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero para unir fuerzas y alcanzar la independencia de México.
- ¿Cuéntame sobre los primeros movimientos del Ejército Trigarante?
- Los primeros movimientos incluyeron el envío de cartas al rey Fernando VII y a los diputados de las Cortes españolas, así como la proclamación de la independencia en varias ciudades.
- ¿Qué papel tuvieron Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero en la fundación del Ejército Trigarante?
- Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero lideraron el movimiento trigarante, enviando cartas al rey Fernando VII y a los diputados de las Cortes españolas para proclamar la independencia.
- ¿Cómo se relacionaban Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero?
- Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero fundaron el Ejército Trigarante como un movimiento conjunto para alcanzar la independencia de México, trabajando juntos en sus esfuerzos.
- ¿Qué es este tema?
- El Ejército Trigarante fue un ejército fundado entre 1821 y 1823 durante la lucha por la independencia de México. Este cuerpo militar surgió como resultado del acuerdo entre los realistas mexicanos liderados por Agustín de Iturbide y los insurgentes encabezados por Vicente Guerrero, después del Abrazo de Acatempan.
Redacción del artículo
Bibliografía
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Citar este artículo
Orozco, S.I.M. (2026). Ejército Trigarante. Historia Mexicana. https://historiamexicana.com/ejercito-trigarante/
Orozco, Sara Ivonne Moreno. “Ejército Trigarante.” Historia Mexicana, 2026, https://historiamexicana.com/ejercito-trigarante/
Orozco, Sara Ivonne Moreno. “Ejército Trigarante.” Historia Mexicana. Publicado el 10 de enero de 2026. https://historiamexicana.com/ejercito-trigarante/
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Publicado por historiamexicana.com el 10 de enero de 2026. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.
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