Pueblo tlaxcalteca

Los tlaxcaltecas: un pueblo nahuas que desarrolló una república indígena única en el valle de Puebla-Tlaxcala.

11/02/2024 · Actualizado: 22/07/2026

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Los tlaxcaltecas son un grupo étnico nahua que se desarrolló y consolidó en el valle de Puebla-Tlaxcala durante el periodo posclásico mesoamericano (aproximadamente 1200-1521 d. C.), destacándose por su organización política única, que les permitió mantener la independencia frente a los territorios hostiles en los que se encontraban.

La estructura del artículo abarca desde el origen y etnogénesis de este pueblo hasta sus relaciones con las potencias coloniales, explorando cómo su alianza estratégica con Hernán Cortés en 1519 transformó su estatus político y social durante la conquista española.

Contenido

Origen y etnogénesis En el marco del complejo proceso de migración nahuatlaca, parte de los teochichimecas, uno de los siete linajes que emergieron del Chicomóztoc, iniciaron su viaje hacia el altiplano central posclásico (c. 1200-1521 d.C.). Este grupo, caracterizado por una existencia primitiva y la habitación de cuevas, se movió desde las regiones septentrionales hacia el valle de México.

En alrededor del año 1290 d.C., este conjunto de migrantes llegó a las orillas del lago de Texcoco, donde fundaron un asentamiento conocido como Poyauhtlan. Sin embargo, su estancia en esta región fue breve debido a conflictos con otros grupos más establecidos que les obligaron a abandonar el valle.

Este exilio forzoso marcó el inicio de una larga peregrinación que los llevó por las faldas del volcán Popocatépetl y en dirección hacia Huexotzinco. Su viaje finalmente los condujo al territorio que hoy conforma el estado de Tlaxcala, donde solicitaron permiso para asentarse a los olmeca-xicalancas.

El traslado al cerro de Tepeticpac fue un paso clave en la consolidación de la comunidad tlaxcalteca. Este movimiento no solo implicó un cambio geográfico, sino también el establecimiento de un nuevo centro de poder. Guiados por su dios tutelar Camaxtli y bajo el liderazgo del caudillo Culhuatecuhtli, los teochichimecas-tlaxcaltecas lograron expulsar a los remanentes de los pueblos olmeca-xicalanca y tolteca, lo que les permitió establecer el primer señorío tlaxcalteca en Tepeticpac.

Con esta victoria militar, se establecieron como los nuevos señores del territorio y fundaron el primer y más antiguo de los cuatro señoríos: Tepeticpac. Con el tiempo, la región en su conjunto adoptó el nombre de Tlaxcallan, que se traduce como "lugar de pan de maíz" o "lugar de tortillas", aunque esta denominación ha sido objetada por considerarse una corrupción fonética y el nombre podría haber sido Texcallac, como aseguró Diego Muñoz Camargo.

Sistema político tlaxcalteca

La característica más distintiva del sistema político de Tlaxcallan era su estructura republicana calificada modernamente como una república indígena o un gobierno colectivo Tlaxkallan Altepeyotl en náhuatl Este modelo representaba una marcada desviación de la norma mesoamericana que tendía hacia monarquías centralizadas y hereditarias como la del Imperio mexica El poder compartido entre múltiples casas señoriales tekkalli y la ausencia de un único gobernante supremo o huey tlatoani eran fundamentales para el funcionamiento de este sistema

La geopolítica de la región, marcada por un estado de guerra perpetua con un enemigo imperial expansivo, parece haber sido el catalizador para el desarrollo de esta forma de gobierno. Un sistema monárquico podría ser más vulnerable, ya que la muerte o captura de un rey puede desestabilizar todo el estado. En contraste, un gobierno colectivo como el de Tlaxcala, con un consejo y liderazgo militar rotativo, permitió una mayor continuidad y flexibilidad en la gestión política, lo que fue clave para enfrentar diversas amenazas.

La estructura política de Tlaxcallan se basaba en una confederación de sus cuatro cabeceras: Tepeticpac, Ocotelulco, Tizatlán y Quiahuiztlán. Cada uno de estos altépetl gozaba de autonomía para gestionar sus asuntos internos, pero actuaban de manera unificada en cuestiones de estado, especialmente en política exterior, diplomacia y guerra. La confederación más que una simple alianza, era un cuerpo político con una clara especialización funcional entre sus miembros.

En lugar de que el poder en Tlaxcallan residiera en un solo individuo, lo hacía en una serie de consejos e instituciones colegiadas. El acceso a los puestos de poder no dependía únicamente del linaje, sino que tenía un componente meritocrático, especialmente vinculado al valor y éxito en la guerra. Un guerrero común (macehualli) podía ascender a la clase noble (pilli) y eventualmente aspirar a un puesto en el gobierno a través de hazañas militares. Este sistema fomentaba la excelencia militar en la sociedad y resultó en la creación de una clase guerrera amplia, esencial para la defensa del estado.

Las fuentes describen un ritual de iniciación pública para aquellos que aspiraban a convertirse en miembros del senado. Los candidatos, tras demostrar su valía como soldados, debían presentarse desnudos en una plaza pública, donde la multitud los insultaba y golpeaba. Esta prueba de resistencia y humildad servía para filtrar a individuos cuya lealtad estaba con el bien común y el estado por encima de su orgullo personal, promoviendo una ideología cívica vinculada a la comunidad y el orden.

La sociedad tlaxcalteca estaba estratificada, pero permitía una movilidad social considerable. En la cúspide se encontraban los tetekwtin (los cuatro señores gobernantes) y los tlahtoanimeh (senadores y nobles menores). A continuación, se situaban los pipiltin (la nobleza en general), los pochteca (comerciantes de larga distancia), los sacerdotes y diversas categorías de guerreros profesionales y artesanos especializados. La base de la pirámide social estaba compuesta por los masewaltin (campesinos libres) y los tlakohtin, que eran una clase de sirvientes no hereditarios.

La forma física de la ciudad reflejaba la función política de un estado gobernado por un consejo. Arquitectura residencial muestra diferencias relativamente menores en tamaño y lujo entre las viviendas de la élite y las de los plebeyos, sugiriendo una ideología igualitaria y una política económica que priorizaba el bienestar colectivo, donde el excedente del estado se invertía en bienes comunes, como las murallas defensivas, en lugar de en la construcción de palacios suntuosos para un solo gobernante.

Economía prehispánica

En el marco de su economía agraria los tlaxcaltecas cultivaban maíz frijol calabaza tomate y maguey en sus campos El maguey era especialmente versátil se utilizaba para obtener aguamiel una edulcorante natural pulque un fermentado de gran importancia social y ritual y fibras para textiles y otros enseres Esta diversidad agrícola proporcionaba una base nutricional y económica robusta

Durante más de sesenta años antes de la llegada de los españoles, la economía tlaxcalteca sufrió un embargo comercial impuesto por la Triple Alianza mexica. Este cerco económico se acompañó de hostigamientos militares recurrentes, lo que, según la tradición registrada por Muñoz Camargo, implicaba un «cerco y guerra» prolongada. Sin embargo, investigaciones arqueológicas recientes cuestionan la efectividad real del embargo: los datos sobre obsidiana sugieren que los tlaxcaltecas mantuvieron conexiones comerciales regionales al menos parcialmente activas.

Durante el Posclásico tardío, la sociedad de Tlaxcallan desarrolló una economía agraria adaptada a su entorno. Se explotaron intensivamente los humedales de la antigua «Antigua Ciénega de Tlaxcala» mediante técnicas hidráulicas para la producción de alimentos a gran escala. Este sistema, identificado en estudios recientes como «milpas de guerra», implicaba el uso de suelos pantanosos (gleysoles, fluvisoles) mediante campos elevados o drenados. Los cálculos muestran que si toda el área apta hubiera sido cultivada, la producción anual de maíz pudo abastecer a entre 250.000 y 388.000 personas en los gleysoles.

En paralelo, las poblaciones nahuas empleaban sales minerales como tequesquite para sazonar alimentos. Estudios modernos demuestran que el tequesquíte fue un recurso ancestral usado desde épocas prehispánicas. Hasta 2025, subsisten relatos de comunidades que extraen tequesquite en los municipios de El Carmen Tequexquitla y Nopalucan, lo que refuerza la continuidad histórica de esta práctica en zonas sin acceso a costa.

El gran tianguis de Ocotelulco era el corazón comercial de la confederación. Este centro de intercambio podía congregar hasta 30.000 personas diariamente y ofrecía una amplia gama de productos, incluyendo vestido, calzado, metales preciosos, artículos de lujo, herbolaria alimenticia y medicinal, alfarería, peluquerías y baños públicos. Se exportaban materias primas como el maíz y la grana cochinilla, este último de alto valor tanto en Mesoamérica como en los mercados europeos a partir de la conquista.

La figura del Tiankistlahtoatsin o «señor del mercado» en Ocotelulco, adscrito a la casa señorial principal, evidencia la importancia y la organización del comercio.

Relaciones con el

Imperio mexica En el contexto del Posclásico Tardío la relación entre Tlaxcallan y la Triple Alianza liderada por los mexicas se caracterizó por una hostilidad sostenida Según las crónicas etnohistóricas este conflicto no fue un episodio aislado sino parte de una dinámica más amplia que buscaba debilitar la capacidad política y económica del pueblo tlaxcalteca Esta tensión se manifestó en diversas formas incluyendo intentos de minar su economía y controlar sus recursos

Un estudio sobre el comercio de obsidiana en la región Puebla-Tlaxcala cuestiona la idea de que Tlaxcallan estuviera completamente aislada. Este análisis arqueológico muestra que los patrones de intercambio con fuentes externas no variaron significativamente durante el periodo de influencia mexica, sugiriendo que cualquier medida de interrupción comercial fue limitada en su efectividad. Además, la estructura política del pueblo tlaxcalteca demostró una persistente autonomía, incluso rodeado por dominios de la Triple Alianza, lo cual plantea interrogantes sobre cuán efectivo fueron los intentos de absorción por parte de los mexicas.

Las guerras floridas o xochiyaoyotl representan un debate académico central en la interpretación del conflicto entre Tlaxcallan y la Triple Alianza. Según algunas fuentes, estas guerras se consideraban combates ritualizados preacordados con el objetivo principal de capturar prisioneros para sacrificios religiosos. Sin embargo, otras interpretaciones argumentan que las guerras floridas eran conflictos bélicos genuinos de conquista y desgaste, donde el componente ritual era una característica cultural compartida en Mesoamérica. Las crónicas detallan batallas con un alto número de bajas y gran brutalidad, lo que excede la perspectiva limitada de captura ritual.

Frente a esta visión, Tlaxcala emergió como un actor militar destacado, enfrentando al Imperio mexica en igualdad de condiciones. Las fuentes históricas documentan victorias tlaxcaltecas, como la que ocurrió en 1504 durante el reinado de Moctezuma II, resultando en una derrota para las fuerzas de la Triple Alianza. Los guerreros tlaxcaltecas eran conocidos por su destreza en el uso del arco y la flecha, así como en el makkwawitl, la espada de madera con filos de obsidiana.

A comienzos del siglo XVI, la confederación mexica incorporó a gran parte de los pueblos otomíes, excepto una minoría que se acogió a Tlaxcala. Estas personas fueron integradas al ejército y encargadas de defender las fronteras. Entre 1520 y 1521, otras naciones enfrentadas a la Triple Alianza, como Cempoala, Huejotzingo, Cholula y Chalco, se sumaron a esta coalición. La alianza antimexica se consolidó en los últimos meses con la incorporación de Xochimilco, Churubusco, Mexicaltzingo, Mixquic, Cuitláhuac, Iztapalapa y Coyoacán, formando una fuerza capaz de enfrentar al Imperio mexica.

Encuentro hispano-tlaxcalteca En septiembre de 1519, la llegada de la expedición española liderada por Hernán Cortés marcó un punto de inflexión en la historia tlaxcalteca. Las autoridades tlaxcaltecas, sospechando posibles vínculos con el Imperio mexica, optaron por enfrentar a los extranjeros en lugar de permitir su paso pacífico. Este conflicto inicial se manifestó en una serie de enfrentamientos militares comandados por el general Xicohténcatl Axayacatzin («el Joven»), quien movilizó entre decenas de miles de guerreros tlaxcaltecas para resistir a los españoles.

Las batallas principales se desarrollaron cerca de Tecoac y Tzompantepec, donde las tecnologías militares contrastaban drásticamente. Los españoles empleaban armas de fuego, ballestas y caballería, mientras que los tlaxcaltecas superaban en número y conocían el terreno. Estos enfrentamientos generaron un debate intenso en la sociedad tlaxcalteca entre dos posiciones: continuar la resistencia militar o negociar una alianza con los españoles.

El 23 de septiembre de 1519, los señores tlaxcaltecas se presentaron ante Cortés para formalizar un acuerdo. Este pacto incluía el reconocimiento de la autoridad del rey de España y la aceptación del cristianismo. A cambio, se establecieron privilegios especiales para Tlaxcala que incluían autonomía en su gobierno interno y exención de ciertos tributos.

La alianza resultó estratégicamente significativa para la campaña española. Los tlaxcaltecas proporcionaron fuerzas militares, suministros logísticos y refugio tras la retirada española de Tenochtitlan en la Noche Triste. Su participación fue determinante en el asedio final de la capital mexica y en posteriores expediciones de conquista.

El Lienzo de Tlaxcala, un extenso códice pictográfico elaborado a mediados del siglo XVI, presenta una narrativa que resalta la participación de Tlaxcala y minimiza la de otros aliados indígenas. En este documento, los guerreros tlaxcaltecas aparecen luchando junto a los españoles en posiciones destacadas, y los señores tlaxcaltecas son representados negociando con Cortés como iguales.

Conquistadores tlaxcaltecas: expansión y privilegios en el virreinato Desde muy pronto, los tlaxcaltecas se consideraron "conquistadores" junto a los españoles, no meros auxiliarios. En el Lienzo de Tlaxcala, ellos mismos documentaron sus servicios, su lealtad y los privilegios concedidos por Carlos V, como el título de "Leal Ciudad" y un escudo de armas propio. Este reconocimiento reflejaba no solo una alianza militar sino también una estrecha asociación política.

En recompensa por su lealtad y contribución decisiva en la caída de Tenochtitlan, la Corona española otorgó a Tlaxcala un estatus legal sin igual. La provincia fue constituida como una "república de indios", lo que le garantizaba un alto grado de autonomía política. Conservaron su propio gobierno indígena, el Cabildo, continuación del senado prehispánico, y recibieron privilegios excepcionales: la exención perpetua del pago de tributos y alcabala. Además, los nobles tlaxcaltecas fueron reconocidos como hidalgos de la nobleza castellana, con derechos a usar el título de "Don", portar armas españolas como espadas y arcabuces, y montar a caballo.

A finales del siglo XVI, cuando la expansión española hacia el norte se vio frenada por la resistencia chichimeca, el virreinato recurrió una vez más a sus aliados. Las Capitulaciones de 1591, firmadas por el virrey Luis de Velasco II, no fueron tanto una orden como un contrato negociado entre dos entidades políticas. En ellas se acordó el traslado de 400 familias tlaxcaltecas para establecer colonias en la frontera norte. Estos acuerdos reafirmaron y extendieron sus privilegios a los nuevos territorios, garantizando propiedad de tierras, exención de impuestos y servicios personales, y una estricta separación jurídica y física de los asentamientos españoles.

Los tlaxcaltecas fundaron ciudades significativas en el actual estado de Nuevo León, como San Miguel de Aguayo (hoy Bustamante), Nueva Tlaxcala de Nuestra Señora de Guadalupe de Horcasistas (hoy Guadalupe) y Santiago de las Sabinas (hoy Sabinas Hidalgo). Agustín de la Cruz, fundador del primero, es reconocido como uno de los colonizadores más influyentes. En el estado de Coahuila, San Esteban de Nueva Tlaxcala (hoy parte de Saltillo) y Santa María de las Parras (hoy Parras de la Fuente), gobernada por autoridades indígenas con una minoría española, también fueron colonias tlaxcaltecas. En estas localidades, solamente los tlaxcaltecas podían votar y ser votados en la elección de rector y diputado, las autoridades máximas.

Entre 1524 y 1527, Pedro de Alvarado (esposo de Tecuelhuetzin Xicohténcatl) conquistó los señoríos mayas de Guatemala y a los cuzcatlecos de El Salvador junto con numerosos tlaxcaltecas. En buena parte debido a la colonización tlaxcalteca, muchas ciudades desde Guatemala hasta Nicaragua tienen topónimos de origen náhuatl.

A partir de la conquista, se estableció un sistema donde los tlaxcaltecas y sus descendientes gozaron de grandes privilegios durante siglos. En el siglo XVII comenzaron a denominarse "tlaxcaltecas de Ciudad Vieja" o "mexicanos de Ciudad Vieja", y aún en el XIX se reconoció su presencia en Guatemala. En la fundación de Santa Fe, Albuquerque, Las Cruces, San Antonio y San Andrés de Nava, los colonizadores tlaxcaltecas acompañaron a los españoles y ayudaron a poblar y frenar las revueltas de indígenas de Nuevo México y Texas.

En la expedición del conquistador Juan de Oñate (yerno de Leonor Cortés Moctezuma), se sabe que eran mineros en el Monte Chalchihuitl, en Los Cerrillos. Aunque los españoles no le dieron importancia al mineral turquesa, los tlaxcaltecas lo apreciaban por encima de cualquier otra piedra.

Los Tlaxcaltecas acompañaron a Miguel López de Legazpi en la conquista de las Islas Filipinas, donde se asentaron y se mezclaron con la sociedad indígena tagala. También participaron en exploraciones del Pacífico y sumándose a guerras regionales al lado de los españoles.

Un ejemplo notable es su papel en los combates de Cagayán de 1582, donde guerreros tlaxcaltecas, equipados con armamento español y tácticas propias, combatieron con éxito contra piratas asiáticos, asegurando el control español del norte de Filipinas. El legado de los tlaxcaltecas en el archipiélago se puede notar en muchas áreas, desde su gastronomía hasta influencias lingüísticas.

La expedición de Pedro de Alvarado al Perú partió de Guatemala a principios de 1534. Según una tradición, incluía un importante contingente tlaxcalteca, atraído por el matrimonio de Alvarado con Tecuelhuetzin Xicohténcatl (bautizada como doña Luisa Xicohténcatl). Se afirma que

Identidad y narrativa postcolonial

En el siglo XIX México buscó construir un estado nación mediante la asimilación cultural y la creación de un mito fundacional que unificara a su población diversa La élite criolla y mestiza lideró este proceso optando por una narrativa del pasado prehispánico idealizada Se exaltó el Imperio mexica y su último tlahtoani independiente Cuauhtémoc como símbolo de resistencia heroica y semilla de la nacionalidad Durante esta época la alianza estratégica de Tlaxcala fue reinterpretada negativamente Se les acusó de traición por haberse aliado con extranjeros para derrocar a sus supuestos hermanos de raza Este estigma se consolidó en el sistema educativo y el discurso político durante más de un siglo arraigándose profundamente en el imaginario popular mexicano Navarrete esta visión tradicional ignoraba la complejidad política de Mesoamérica y las alianzas y rivalidades indígenas

En este relato maniqueo, la historia de Tlaxcala fue reinterpretada como una traición a su propia gente. A partir de finales del siglo XX, un movimiento de revisionismo histórico comenzó a desafiar esta visión tradicional. Académicos como Federico Navarrete y Andrea Martínez Baracs basaron sus argumentos en fuentes primarias y un análisis sin anacronismos influidos por ideas nacionalistas.

Estos historiadores revalorizaron las decisiones de Tlaxcala, considerándolas actos de realpolitik coherentes con su contexto. Esta fecha se convirtió en un momento clave para la construcción nacional y el olvido de las decisiones estratégicas de Tlaxcala. Sin embargo, en los últimos años, la revisión histórica ha comenzado a reconstruir el papel real de este pueblo en el proceso de formación de México como nación.

Resumen

Los tlaxcaltecas emergieron como una comunidad étnica nahua a partir del viaje migratorio de los teochichimecas alrededor del 1290 d.C. Su historia se caracteriza por conflictos con otros grupos que les obligaron a un exilio, culminando en el valle de Tlaxcala donde consolidaron su poder mediante victorias militares y la fundación del primer señorío en Tepeticpac. Esta confederación de cuatro altépetl autonomos: Tepeticpac, Ocotelulco, Tizatlán y Quiahuiztlán, estableció una organización política basada en un sistema republicano o de gobierno colectivo, distinguiéndose de las monarquías hereditarias que predominaban en la región

La alianza estratégica con Hernán Cortés en 1519 transformó el estatus de los tlaxcaltecas, convirtiéndolos en aliados indígenas decisivos para la caída del Imperio mexica y las campañas españolas. Como resultado, obtuvieron un estatus privilegiado en el Virreinato de Nueva España, incluyendo autonomía política y exenciones fiscales.

Sin embargo, este legado ha sido objeto de interpretaciones complejas: internamente son vistos como cofundadores del México colonial; en la narrativa nacional, a menudo se les estigmatiza como «traidores» a la causa indígena. Este conflicto en la memoria histórica refleja la complejidad de las alianzas y decisiones políticas indígenas durante el proceso de conquista y formación del orden colonial, destacando su defensa de autonomía y tierras durante todo el periodo virreinal.

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Preguntas & Respuestas (FAQ)

¿Cuándo y dónde surgieron los tlaxcaltecas?
Los tlaxcaltecas surgieron en el valle de Puebla-Tlaxcala durante el periodo posclásico mesoamericano (aproximadamente 1200-1521 d. C.).
¿Cómo se establecieron los tlaxcaltecas en Tlaxcallan?
Los tlaxcaltecas llegaron a las orillas del lago de Texcoco, fundaron Poyauhtlan y luego se trasladaron al cerro de Tepeticpac, donde establecieron el primer señorío tlaxcalteca.
¿Cuál fue la relación entre los tlaxcaltecas y el Imperio mexica?
Los tlaxcaltecas mantuvieron una relación hostil con el Imperio mexica, enfrentándose en varias guerras floridas. Finalmente, se aliaron con Cortés contra el imperio.
¿Qué destacan los tlaxcaltecas por su gobierno?
Los tlaxcaltecas desarrollaron un gobierno republicano único para su época, lo que les permitió mantener una autonomía en medio de la influencia mexica.
¿Cómo se relacionaban los tlaxcaltecas con otros pueblos?
Los tlaxcaltecas integraron a otras naciones como otomíes que no aceptaron la alianza con el Imperio mexica, formando una coalición antimexica.

Redacción del artículo

Bibliografía

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Citar este artículo

Silva, D.A.M. (2024). Pueblo tlaxcalteca. Historia Mexicana. https://historiamexicana.com/pueblo-tlaxcalteca/

Silva, Diego Armando Martínez. “Pueblo tlaxcalteca.” Historia Mexicana, 2024, https://historiamexicana.com/pueblo-tlaxcalteca/

Silva, Diego Armando Martínez. “Pueblo tlaxcalteca.” Historia Mexicana. Publicado el 11 de febrero de 2024. https://historiamexicana.com/pueblo-tlaxcalteca/

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Publicado por historiamexicana.com el 11 de febrero de 2024. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.

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Diego Armando Martínez Silva

Colaborador en HistoriaMexicana.com

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