Toma de Ciudad Juárez
11/05/2025 · Actualizado: 22/07/2026

La Toma de Ciudad Juárez fue un enfrentamiento crucial durante la Revolución mexicana, específicamente como parte de la revolución maderista que se desarrolló en 1911. Este evento marcó una fase decisiva en la lucha contra el gobierno dictatorial de Porfirio Díaz y sentó las bases para futuras acciones revolucionarias.
El artículo abarca los antecedentes y el desarrollo de esta batalla, centrándose en los actores principales como Francisco I. Madero, Pascual Orozco, Pancho Villa y otros líderes revolucionarios, así como en la dinámica entre las fuerzas federales y los insurgentes. La toma de Ciudad Juárez no solo puso fin a una campaña particular, sino que también inició un período más largo de conflictos y divisiones dentro del movimiento revolucionario.
- Antecedentes
- La Batalla En 8 de mayo, las fuerzas maderistas emprendieron un ataque simultáneo por flancos sur y oeste contra la ciudad de Ciudad Juárez. Este asalto fue parte de una estrategia más amplia que buscaba desestabilizar el control federal en la región. Los revolucionarios, liderados principalmente por Pancho Villa y Pascual Orozco, se movilizaron rápidamente para interceptar las líneas defensivas federales.
- La importancia de
- La importancia de
- La importancia de
- El fervor antirreeleccionista de
- Madero y el Partido Antireeleccionista visitan Ciudad Juárez En enero de 1910, Francisco I. Madero, acompañado de Abraham González y Roque Estrada, su segundo orador, llegó a Ciudad Juárez por tercera vez con la intención de iniciar su campaña para la presidencia de la República. Durante su estancia del 14 al 19 de enero, Madero se dedicó a desplegar una intensa actividad política, organizando el Partido Nacional Antirreeleccionista y ganándose el apoyo de sectores progresistas locales.
- Pascual Orozco pierde Ciudad Guerrero En los primeros días de febrero de 1911, las autoridades de Ciudad Juárez tomaron medidas de seguridad para proteger a la población local de posibles ataques revolucionarios. Esta precaución demostraba el temor que sentían ante la inestabilidad política y militar que se avecinaba.
- La batalla de
- La maniobra defensiva del general
- Madero engaña al general Rábago El 14 de febrero de 1911, Francisco I. Madero intentó entrar al país por Ciudad Juárez, como parte de sus planes originales. Sin embargo, el general Rábago y Juan N. Navarro se encontraban allí resguardando la ciudad, lo que impidió a Madero realizar su entrada. En respuesta a esta situación, Madero decidió tomar una ruta alternativa, ingresando por el Vado de la Herradura en la Hacienda de San Agustín, cerca de Guadalupe.
- Resumen
Antecedentes
En el gobierno dictatorial de 34 años de Porfirio Díaz, México se vio sometido a una serie de políticas que generaron fuerte oposición entre diversos sectores sociales y políticos. El régimen de Díaz, conocido por su estabilidad económica y modernización, también fue marcado por la represión política y el clientelismo. Estas condiciones contribuyeron al surgimiento del movimiento revolucionario que buscaba derrocar el gobierno
Mientras tanto, Francisco Madero se encontraba exiliado en Estados Unidos desde noviembre de 1910. En su ausencia, Díaz continuó con su política de represión y control, lo que alimentó la frustración y la desilusión entre los opositores al régimen. Madero, consciente del clima de insatisfacción, decidió convocar un levantamiento contra el gobierno, aprovechando la situación para reunir fuerzas en torno a su liderazgo.
En el estado norteño de Chihuahua, Pascual Orozco y Pancho Villa iniciaron operaciones guerrilleras. Estos hombres, conocidos por sus actividades comerciales y contrabandistas de armas, respaldados por la "bandidería social" de Villa, comenzaron a combatir las tropas del gobierno. Su acción inicial fue un golpe significativo para el régimen, ya que representaba una amenaza real a la estabilidad de Díaz.
Animado por los éxitos de Villa y Orozco, Madero regresó a México en febrero de 1911. Con la alianza entre las fuerzas de Madero, Villa y Orozco, se formó una coalición capaz de enfrentar las tropas profesionales del gobierno. Sin embargo, aunque esta fusión resultó en un número significativo de combatientes, los soldados federales todavía tenían ventajas en términos de entrenamiento y disciplina. El ataque a Ciudad Juárez no solo representaba una oportunidad para Madero y sus aliados, sino también el inicio de un enfrentamiento más directo con las fuerzas del gobierno.
El gobierno dictatorial de Díaz, que buscaba mantener su control sobre la situación, consideró la posibilidad de aplastar a los revolucionarios trasladando tropas desde Ciudad Chihuahua. Sin embargo, el gobernador Miguel Ahumada se preocupaba por la estabilidad interna y temía que una retirada de las fuerzas federales pudiera provocar disturbios en la capital del estado. Este miedo reflejaba la desmoralización creciente entre los soldados federales, muchos de quienes habían sido reclutados por la fuerza y simpatizaban con los revolucionarios.
La toma de Ciudad Juárez marcaría el inicio de una serie de enfrentamientos más directos entre las fuerzas revolucionarias y el gobierno, sentando las bases para un conflicto que eventualmente desembocaría en la caída del régimen de Díaz.
La Batalla En 8 de mayo, las fuerzas maderistas emprendieron un ataque simultáneo por flancos sur y oeste contra la ciudad de Ciudad Juárez. Este asalto fue parte de una estrategia más amplia que buscaba desestabilizar el control federal en la región. Los revolucionarios, liderados principalmente por Pancho Villa y Pascual Orozco, se movilizaron rápidamente para interceptar las líneas defensivas federales.
Durante los días siguientes, las fuerzas maderistas intensificaron su presión sobre Ciudad Juárez. El 10 de mayo, el general federal el actor mencionado, comandante de la ciudad, finalmente se rindió ante la superioridad numérica y táctica del ejército revolucionario. Esta rendición marcó un punto de inflexión crucial en la toma de Ciudad Juárez, permitiendo a los maderistas consolidar su control sobre el territorio.
Posteriormente, entre el 16 y el 29 de mayo, se llevaron a cabo saqueos generalizados en la ciudad. Los revolucionarios aprovecharon la inestabilidad para desvalijar propiedades y saquear establecimientos comerciales y residencias. Este comportamiento fue una consecuencia directa del triunfo militar y el cambio de poder en Ciudad Juárez, reflejando las tensiones sociales y económicas que habían estado incubándose durante el gobierno de Porfirio Díaz.
El saqueo no solo afectó a los ciudadanos comunes sino también a instituciones importantes. Las oficinas federales y bancos fueron objeto de robos sistemáticos, lo cual generó una crisis adicional en la economía local. Este periodo de desorden fue un contraste evidente con el orden impuesto por el régimen de Díaz, demostrando cómo los cambios políticos podían tener profundas implicaciones para la vida cotidiana de los habitantes.
La toma de Ciudad Juárez sentó las bases para la consolidación del poder maderista en Chihuahua y más allá. Este evento no solo fue un hito estratégico, sino que también marcó el inicio de una nueva era de incertidumbre y cambio político en México.
La importancia de
Ciudad Juárez Ciudad Juárez fue un punto estratégico crucial en la lucha entre las fuerzas maderistas y federales ya que controlaba el tráfico de provisiones y armas Este control era vital para mantener los suministros necesarios tanto para el aprovisionamiento de tropas como para la logística del movimiento revolucionario La ubicación de Ciudad Juárez con un pie en cada margen del río Bravo proporcionaba a las facciones revolucionarias una ventaja adicional ya que podían facilitar o interceptar el comercio y el transporte militar que transitaba por esta vía fluvial
El asedio y ocupación de Ciudad Juárez por distintas facciones durante la Revolución mexicana provocaron un estancamiento en el crecimiento económico iniciado a principios del siglo XX. La secuela de problemas políticos, económicos y sociales generados por estos eventos truncó la transformación urbana de la ciudad. Las actividades comerciales e industriales se vieron paralizadas, y la agricultura sufrió un considerable impacto. En 1900, Ciudad Juárez contaba con aproximadamente la mitad de la población de El Paso, Texas; sin embargo, durante el periodo revolucionario, numerosas familias juarenses se vieron forzadas a reubicarse en El Paso en busca de mejores ingresos y estabilidad política.
Durante los años 1900-1909, la población de Ciudad Juárez creció a una tasa promedio anual del 1.3%, mientras que El Paso lo hizo al 1.7%. Para el periodo 1910-1920, las tasas de crecimiento se mantuvieron similares, pero los números eran significativamente diferentes: Ciudad Juárez contaba con 19,457 residentes en 1920, mientras que El Paso alcanzó los 77,560 habitantes. Algunos historiadores sugieren que la migración de personas huyendo de la violencia revolucionaria contribuyó significativamente al rápido poblamiento de El Paso.
El control de Ciudad Juárez no solo influyó en el desarrollo económico local y regional, sino que también afectó las dinámicas políticas y sociales de ambas ciudades. La presencia constante de tropas y la inestabilidad generada por los enfrentamientos entre facciones revolucionarias y federales truncaron el crecimiento urbano y económico de Ciudad Juárez durante la primera década del siglo XX, dejando una huella que se prolongó hasta después del fin de la Revolución.
La importancia de
Ciudad Juárez para los revolucionarios La toma de Ciudad Juárez era crucial para los revolucionarios debido a su posición estratégica en el norte del país lo que les proporcionaba un control casi supremo sobre esta región Esta ciudad permitía a las fuerzas maderistas avanzar sin obstrucciones hacia el sur facilitando la expansión del movimiento revolucionario y su alianza con otros líderes como Emiliano Zapata
Además de su ubicación geopolítica, Ciudad Juárez era vital para los suministros militares. La ciudad controlaba el tráfico de provisiones y armas, lo que aseguraba un aprovisionamiento constante a las tropas revolucionarias. Esta capacidad de abastecimiento era fundamental para mantener la movilidad y la efectividad de las fuerzas maderistas en campo abierto.
La proximidad al río Bravo también ofrecía una ventaja adicional, permitiendo a los revolucionarios comprar o robar armas fácilmente desde Estados Unidos. Esta facilidad reducía significativamente el tiempo y esfuerzo necesarios para obtener suministros, lo que era crucial en un conflicto que requería constantes reabastecimientos.
Finalmente, Ciudad Juárez simbolizaba la presencia de aliados extranjeros durante la guerra. La participación de numerosos combatientes internacionales respaldó a los revolucionarios, proporcionándoles más recursos y fortaleciendo su posición en el conflicto.
La importancia de
Ciudad Juárez para el presidente Porfirio Díaz En febrero de la ciudad de Ciudad Juárez adquirió una relevancia crucial para el régimen de Porfirio Díaz debido a su ubicación geográfica y su papel en la logística militar La localización estratégica de esta ciudad con un pie en cada margen del río Bravo permitía a las fuerzas federales controlar el tráfico de provisiones y armas que transitaban hacia el norte del país Este control era vital para mantener los suministros necesarios tanto para el aprovisionamiento de tropas como para la estabilidad del régimen
el actor mencionado, Ciudad Juárez no solo era una fortaleza militar, sino también un centro logístico crucial. Las autoridades federales tomaron medidas de seguridad temprano en febrero, implementando controles y vigilancia para proteger a la población local y prevenir posibles ataques revolucionarios. Estas acciones reflejan el miedo que Díaz tenía de perder el control sobre esta ciudad, lo cual podría comprometer su capacidad para mantener las líneas de suministro abastecidas.
Además, Ciudad Juárez era un punto de intercambio importante con Estados Unidos, lo que permitía a las fuerzas federales interceptar cualquier intento de los revolucionarios por comprar armamento en territorio norteamericano. Este control sobre el comercio y la logística era fundamental para Díaz, ya que representaba una fuente crucial de suministros militares. Las medidas de seguridad tomadas en Ciudad Juárez durante este período demuestran la importancia vital que esta ciudad tenía para el mantenimiento del régimen.
En 1916, Francisco Villa realizaría un ataque a Columbus, Nuevo México, lo cual confirmaría las temores de Díaz sobre posibles intervenciones extranjeras. Sin embargo, en febrero de 1911, la ciudad seguía siendo un bastión crucial para el régimen, con su control asegurando la continuidad del suministro militar y la estabilidad política.
El fervor antirreeleccionista de
Ciudad Juárez Desde principios del siglo XX Ciudad Juárez se vio inmersa en un fervor antirreeleccionista que fue alimentado por la corriente anarcosindicalista liderada por Ricardo Flores Magón y su hermano Enrique Estos líderes políticos despertaron entusiasmo entre sectores progresistas especialmente en municipios fronterizos como Guadalupe Juárez Casas Grandes y Galeana Este movimiento no solo fue una reacción contra el régimen de Porfirio Díaz sino también un llamado a la no reelección del presidente
El entusiasmo antirreeleccionista se manifestó en Ciudad Juárez desde 1906 con los primeros bloques de rebelión. Algunos miembros del Partido Liberal Mexicano intentaron atacar la ciudad, pero sus esfuerzos fracasaron. Este fracaso no disuadió a los opositores, quienes volvieron a intentarlo en 1908 en Palomas, con resultados similares. No obstante, el fervor antirreeleccionista capitalizado por Francisco I. Madero en todo el país también prendió en Juárez, alimentando la esperanza de un cambio político.
En 1909 se fundó el club antirreeleccionista "Benito Juárez", que comenzó a publicar el semanario El grito del pueblo, con Abraham González como uno de sus principales columnistas. González expuso ideas sobre el sufragio popular y el voto femenino en sus escritos, contribuyendo al debate político y social en la ciudad. Este club se convirtió en un espacio importante para la promoción del antirreeleccionismo.
Paralelamente, en 1909 también se estableció el club reyista "Melchor Ocampo", apoyando al Partido Democrático que postulaba a Bernardo Reyes como candidato a la vicepresidencia. Este club representó un frente político distinto dentro de la oposición contra Díaz, reflejando las complejas divisiones internas en el movimiento antirreeleccionista.
El fervor antirreeleccionista que se había cultivado en Ciudad Juárez desde principios del siglo XX sentó las bases para futuras acciones políticas. Este entusiasmo, alimentado por la corriente anarcosindicalista y los esfuerzos de organizaciones como el club "Benito Juárez" y el reyista "Melchor Ocampo", preparó el terreno para la toma de Ciudad Juárez en 1910.
Madero y el Partido Antireeleccionista visitan Ciudad Juárez En enero de 1910, Francisco I. Madero, acompañado de Abraham González y Roque Estrada, su segundo orador, llegó a Ciudad Juárez por tercera vez con la intención de iniciar su campaña para la presidencia de la República. Durante su estancia del 14 al 19 de enero, Madero se dedicó a desplegar una intensa actividad política, organizando el Partido Nacional Antirreeleccionista y ganándose el apoyo de sectores progresistas locales.
El Partido Nacional Antirreeleccionista, fundado por Madero con el objetivo de derrocar al régimen dictatorial de Porfirio Díaz, contó con la participación activa de González y Estrada. El primero se encargaba del liderazgo político, mientras que el segundo era responsable de la oratoria y la propaganda. Esta visita fue crucial para consolidar las bases del movimiento revolucionario en Ciudad Juárez.
Madero no solo buscaba organizar políticamente a los ciudadanos, sino también despertar su conciencia sobre la injusticia del régimen. Durante sus días en la ciudad, Madero realizó diversas actividades públicas y privadas para promover su causa, incluyendo reuniones con líderes locales y charlas abiertas al público. Estos esfuerzos ayudaron a generar un ambiente propicio para el surgimiento del movimiento antirreeleccionista.
El Partido Nacional Antirreeelección se organizó de manera efectiva en Ciudad Juárez, gracias a la labor incansable de Madero y sus colaboradores. La ciudad, con su población diversa y expuesta a las críticas contra el régimen, se convirtió en un importante centro de operaciones para el movimiento revolucionario.
Pascual Orozco pierde Ciudad Guerrero En los primeros días de febrero de 1911, las autoridades de Ciudad Juárez tomaron medidas de seguridad para proteger a la población local de posibles ataques revolucionarios. Esta precaución demostraba el temor que sentían ante la inestabilidad política y militar que se avecinaba.
El rumbo de la Revolución en Chihuahua firmó el destino de Ciudad Guerrero, donde Pascual Orozco perdió control sobre las fuerzas locales. Al perder Ciudad Guerrero a manos del ejército federal, Orozco vio su poder reducido y se dirigió a la frontera para aprovisionarse de armamento y reforzar sus filas con refugiados en Estados Unidos, incluyendo figuras como Luis García, José de la Luz Blanco y Antonio Rojas.
La llegada del general Rábago a Ciudad Juárez el 3 de febrero frustró los planes revolucionarios. Este evento demostró que las fuerzas federales estaban fortaleciendo su presencia en la ciudad, lo cual obligó a Orozco a esperar una nueva oportunidad para tomar la ciudad. Durante este período, Orozco se vio limitado en sus movimientos y recursos.
El general porfirista Juan N. Navarro también llegó a la plaza, aumentando aún más la tensión y el control federal sobre Ciudad Juárez. Estas acciones de las autoridades federales frustraron los intentos de Orozco de tomar la ciudad, lo que lo llevó a esperar una orden de Francisco I. Madero para actuar.
La batalla de
Estación Bauche El de abril de Francisco I Madero y los rebeldes atacaron Estación Bauche en el estado de Chihuahua tras la derrota sufrida en la Batalla de Casas Grandes Este enfrentamiento se inició a las de la mañana con una intensidad que aumentó conforme avanzaba la jornada A las la columna auxiliar del ejército maderista llegó al campo de batalla y contribuyó decisivamente a derrotar a los partidas de revolucionarios que luchaban por tomar los reductos fortificados Esta victoria resultó costosa para los maderistas quienes perdieron ocho carros de provisiones y sufrieron bajas incluyendo importantes figuras como Salomón Dozal Francisco Esteves y José Dolores Palomino
El enfrentamiento no solo dejó un saldo elevado de pérdidas humanas y materiales para los revolucionarios; también resultó en la captura de 41 prisioneros, entre ellos el actor mencionado, jefe del estado mayor de Madero. Además, se perdieron una bandera, 207 caballos, 153 mulas, 150 monturas y 101 rifles. El jefe de la Revolución resultó herido durante el combate, lo que evidencia la intensidad del enfrentamiento. La victoria en Estación Bauche no solo reforzó las fuerzas maderistas, sino que también permitió a Francisco Villa ganar reconocimiento por su notable liderazgo y habilidades militares.
Después de derrotar a los federales en Estación Bauche, el ejército maderista se instaló a la orilla del Río Bravo, frente a la Fundidora. Esta posición estratégica permitió al movimiento revolucionario mantener una presencia significativa en el norte del país y facilitó las negociaciones y preparativos militares que se llevaron a cabo durante las semanas siguientes.
La maniobra defensiva del general
Rábago A principios de enero de el Rábago fue enviado a la campaña del norte para reforzar Casas Grandes donde enfrentó una serie de combates con fuerzas insurgentes lideradas por jefes como Casillas y Lucio Blanco El combate más serio ocurrió en Galeana donde las fuerzas revolucionarias lograron hacer retroceder al Coronel Rábago a su base
Pero como los amagos de los revolucionarios hacia Ciudad Juárez, hizo que acudiera a reforzar la guarnición de aquella plaza. El coronel se apresuró a cumplir el mandato y llegó a Ciudad Juárez el 3 de febrero de 1911; sin embargo, Pascual Orozco fue informado con suficiente antelación y preparó una emboscada para impedir su llegada. El enfrentamiento entre las fuerzas del general Rábago y los insurgentes se desarrolló el 4 de febrero.
El combate fue sostenido con brío por ambos lados, estando a punto de sucumbir las fuerzas del Coronel Rábago. La fatalidad completó su obra; la última ametralladora que dirigía el Teniente José Silva dejó de funcionar debido a un tornillo averiado o a un cartucho fallido.
Entre los artilleros que veían segura la derrota y los enemigos que comprendían el triunfo seguro, estaba el Teniente Silva. Impasible sobre la ametralladora descompuesta, el valiente oficial revolvía con lentitud el destornillador para reparar el desperfecto. A su lado caían sus compañeros bajo la lluvia de balas de los rebeldes.
Cuando el último soldado cayó, los insurgentes avanzaron sobre el artillero, que ya no tenía enemigos; un hombre con una ametralladora inútil era nada. Un rebelde, apoyando el cañón de su arma contra el pecho, disparó y quitó al Teniente Silva su Kepi.
Se acortaron las distancias en un minuto; de quinientos metros que separaban a los contendientes, ahora estaban sólo a treinta. De pronto, el abanico de fuego de la ametralladora se abrió terriblemente sobre el enemigo, y la victoria fue del heroico Teniente José Silva. Este triunfo, debido al valor y inteligencia del teniente, le valió un ascenso a Capitán 2º.
Aflojaron su fuego las fuerzas de Orozco; el Coronel Rábago, a punto de avanzar hacia Ciudad Juárez, entró con su columna diezmada en la plaza. La guarnición de aquella ciudad estaba al mando del Coronel Manuel Tamborrell, quien, al tener conocimiento del gesto heroico del Teniente Silva, hizo una manifestación pública de simpatía al intengérrimo hijo del Colegio Militar.
Madero viajaba con un grupo numeroso que incluía a Abraham González, José de la Luz Blanco, Roque Estrada y otros líderes. Este movimiento estratégico permitió a Madero evitar el control federal en Ciudad Juárez y continuar su avance hacia sus objetivos.
Posteriormente, Madero aparentó dirigirse nuevamente hacia Casas Grandes, un maniobra que causó que el mando federal movilizara al general Rábago desde Ciudad Juárez. Este cambio de rumbo fue parte de la estrategia de Madero para desviar las fuerzas federales y crear una oportunidad para entrar a Ciudad Juárez.
No obstante, a pesar de estas maniobras, el 23 de febrero de 1911, el general Rábago al mando de mil soldados emprendió la persecución de los maderistas. Sin embargo, las condiciones del ejército federal no eran favorables: había desarticulación interna, corrupción y escasez de provisiones y armas. Como resultado, Rábago no pudo cumplir su objetivo.
Madero continuó su avance desde Encinillas, donde se encontraba con el jefe revolucionario Pascual Orozco. El 26 de marzo, Madero estableció su cuartel general en la hacienda de Bustillos, donde Francisco Villa y sus fuerzas se unieron a él. Esta maniobra estratégica permitió a Madero desviar las fuerzas federales y avanzar hacia Chihuahua.
El 22 de marzo, el general Rábago, al mando de mil soldados, inició obras de defensa en Saucillo con la esperanza de enfrentar a los rebeldes. Sin embargo, este plan no se materializó debido a las condiciones desfavorables del ejército federal y la estrategia de Madero para evitar el control de Ciudad Juárez.
Finalmente, el 23 de febrero, la ciudad estaba desierta, lo que permitió a Madero y sus seguidores cruzar sin ser impedidos. Este movimiento estratégico fue crucial en su avance hacia Chihuahua y consolidó su posición como líder revolucionario.
Resumen
La toma de Ciudad Juárez fue un enfrentamiento crucial durante la Revolución mexicana, marcando el fin de una campaña y el inicio de un período prolongado de conflictos. La batalla se desarrolló entre los revolucionarios liderados por Pascual Orozco, Francisco Villa y José de la Luz Blanco contra las fuerzas federales bajo el mando del general Juan N. Navarro. Los revolucionarios, aunque inicialmente no contaban con el apoyo explícito de Madero, lograron tomar la ciudad al neutralizar sus defensas y cortar suministros, lo que sentó las bases para la consolidación del poder maderista en Chihuahua. La toma permitió controlar el tráfico de provisiones y armas entre México y Estados Unidos, influyendo significativamente en el desarrollo económico local
El impacto duradero de esta toma se reflejó en los saqueos y violencias que siguieron, incluyendo la quema de bienes valiosos por las fuerzas de Orozco. La ciudad, simbólicamente, quedó marcada como un punto crucial en el avance revolucionario, ya que su control significaba una ventaja estratégica para los insurgentes y un paso importante hacia el derrocamiento del régimen de Porfirio Díaz.
Preguntas & Respuestas (FAQ)
- ¿Cuándo ocurrió la toma de Ciudad Juárez?
- En mayo de 1911 durante la Revolución Mexicana.
- ¿Qué significó la toma de Ciudad Juárez para México?
- Marcó el fin del régimen de Porfirio Díaz y puso en marcha una nueva era de conflictos políticos y sociales.
- ¿Cómo se desarrolló la batalla de Ciudad Juárez?
- Las fuerzas maderistas atacaron simultáneamente por flancos sur y oeste, finalizando con la rendición del general federal en el 10 de mayo.
- ¿Qué impacto tuvo la toma de Ciudad Juárez sobre México?
- Sentó las bases para una serie de enfrentamientos más directos entre las fuerzas revolucionarias y el gobierno, marcando un punto de inflexión en la Revolución Mexicana.
- ¿Qué es este tema?
- La Toma de Ciudad Juárez fue un enfrentamiento crucial durante la Revolución mexicana, específicamente como parte de la revolución maderista que se desarrolló en 1911. Este evento marcó una fase decisiva en la lucha contra el gobierno dictatorial de Porfirio Díaz y sentó las bases para futuras acciones revolucionarias.
Redacción del artículo
Bibliografía
- pg. | https://books.google.com/books?id=aI7bZBKwsh4C&pg=PA131
- pg. | https://books.google.com/books?id=aI7bZBKwsh4C&pg=PA309
- pg. | https://books.google.com/books?id=aI7bZBKwsh4C&pg=PA135
- pgs. | https://books.google.com/books?id=aI7bZBKwsh4C&pg=PA298
Citar este artículo
Estrada, X.R. (2025). Toma de Ciudad Juárez. Historia Mexicana. https://historiamexicana.com/toma-de-ciudad-juarez/
Estrada, Ximena Ruiz. “Toma de Ciudad Juárez.” Historia Mexicana, 2025, https://historiamexicana.com/toma-de-ciudad-juarez/
Estrada, Ximena Ruiz. “Toma de Ciudad Juárez.” Historia Mexicana. Publicado el 11 de mayo de 2025. https://historiamexicana.com/toma-de-ciudad-juarez/
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Publicado por historiamexicana.com el 11 de mayo de 2025. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.
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